domingo, 30 de julio de 2006

¿Por qué arde el Líbano?
• La inexperiencia del Gobierno de Israel es un factor decisivo en el conflicto actual

Por IGNACIO Ramonet
Director de Le Monde Diplomatique

Como en el viejo cuento del huevo y la gallina, en los enfrentamientos entre Israel y los árabes nunca se sabe quién empezó primero. Algunos se remontan a la Biblia. Otros dicen que hasta en ella (léase el Libro de Josué) está escrito que al llegar los hebreos a la Tierra prometida ya estaban allí los filisteos, o sea, los palestinos...

La teoría de las causas no es la más adecuada para entender lo que está pasando en el Líbano y por qué ha estallado este enésimo conflicto cuyas consecuencias podrían poner en llamas todo Oriente Próximo. En el origen de esta nueva guerra hay cuatro ingredientes que, asociados, han producido la conflagración actual. Está, primero, la aplastante victoria de Hamás (que no reconoce la existencia de Israel) en las elecciones palestinas del 25 de enero. Elecciones consideradas por los observadores internacionales como "perfectamente democráticas" (cosa que no se puede decir de las de Egipto, por ejemplo, o de Arabia Saudí, o las de cualquiera de los países árabes moderados aliados de Occidente). Por haber votado mal, los palestinos han sido castigados por la comunidad internacional. Bajo presión de Israel, muy pocos países han reconocido al nuevo Gobierno palestino y, peor aún, le ha sido retirada la ayuda internacional. Esta injusticia y el mantenimiento de los asesinatos selectivos por parte de los israelís contra dirigentes de Hamás exasperaron los ánimos. Y un grupo armado llevó a cabo, el 25 de junio, una espectacular operación de comando en la que hizo prisionero a un cabo israelí, Gilad Shalit. Con esa acción dio comienzo el capítulo actual del conflicto.

El segundo ingrediente, que a primera vista no tiene nada que ver, es la voluntad de Irán de dotarse de la tecnología nuclear civil, a la que tiene derecho. Washington, Jerusalén y otras capitales sospechan que Teherán quiere obtener, con ese pretexto, la bomba atómica. Y, como los iranís ya poseen misiles de largo alcance, podrían golpear Israel. Sobre todo porque su nuevo presidente, Mahmud Ahmadineyad, ha hecho reiteradas declaraciones poniendo en duda no solo la realidad del Holocausto, sino la propia existencia de Israel. Esto ha creado una atmósfera de crisis internacional y se ha barajado la posibilidad de que EEUU, con o sin la ayuda de Israel, ataque preventivamente Irán para destruir sus infraestructuras nucleares. Para el Estado Mayor israelí, Irán es, con mucho, el peor peligro. Y existen planes concretos elaborados por sus expertos para suprimir ese riesgo de forma radical, como Israel hizo ya en 1981 destruyendo la central Osirak de Irak, donde se suponía que Sadam Husein estaba fabricando su bomba nuclear. [+] Opinión Link source