lunes, 5 de marzo de 2007

Riad y Teherán pueden beneficiar a Irak

Irán y Arabia Saudita pueden beneficiar a Irak
La visita del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad a Arabia Saudita para entrevistarse con el rey Abdalá sobre temas como la violencia confesional en Irak, la crisis política en Líbano y el controvertido programa nuclear de Teherán, posiblemente puede beneficiar mucho a Irak, Palestina y Líbano.

"Discutiré con el rey Abdalá del trabajo que debemos llevar a cabo en el mundo islámico y en la región", dijo Ahmadinejad el sábado pasado en Teherán antes de emprender su viaje a Riad.
Al referirse a la crisis libanesa, el presidente iraní declaró que "si el Líbano pide ayuda a Irán para la unidad nacional y la independencia, estamos dispuestos a ayudarle". Con respecto a Irak, Ahmadinejad estimó que "los iraquíes deben ser autorizados a aplicar sus decisiones y a lograr su seguridad ellos mismos".

Irán estima que el régimen iraquí está sometido a injerencias de Estados Unidos y que la principal condición para que disminuya la violencia es la partida de las fuerzas de ocupación.
El presidente ultraconservador iraní se entrevistará tras su llegada con el monarca saudita, con quien se reunió por última vez brevemente al margen de una cumbre islámica en La Meca en diciembre de 2005, indicó un responsable saudita.

Inicialmente las entrevistas, que según expertos podrían permitir a los dos dirigentes ponerse de acuerdo para reducir las tensiones en el Líbano y en Irak, habían sido anunciadas para el domingo.

Según una fuente diplomática iraní, Ahmadinejad es esperado hacia las 13H00 GMT en Arabia Saudita y su visita durará pocas horas. Pese a un diálogo continuo, las relaciones entre las dos potencias regionales siguen siendo tensas. El reino saudita, cuna del rito sunita, se preocupa por la creciente influencia del Irán chiita en Oriente Medio, sobre todo en Irak y Líbano.

Riad y Teherán desean coordinar sus posiciones antes de la celebración, el 10 de marzo, de la conferencia internacional de Bagdad convocada por el gobierno iraquí para intentar lograr la paz en el país, según Anwar Eshki, director de un centro de investigaciones privado con sede en Yeddah, en Arabia Saudita.

Irán ha aumentado su influencia en Irak, país dirigido actualmente por chiitas, y en el Líbano, con el Hezbolá, mientras que Arabia Saudita es uno de los principales aportadores de fondos al Líbano y tiene lazos estrechos con el gobierno libanés de Fuad Siniora, apoyado por los occidentales.

Según los comentaristas sauditas, la visita de Ahmadinejad es una prueba de la voluntad de los dos países de desplegar esfuerzos para resolver las crisis regionales en momentos en que Teherán sufre fuertes presiones de parte de Occidente con respecto a sus ambiciones nucleares, mientras que Riad se preocupa por evitar cualquier enfrentamiento entre Irán y Estados Unidos.