jueves, 22 de marzo de 2007

La visita de Ban Ki-Moon a Bagdad ha rozado la tragedia

La visita de Ban Ki-Moon a
Bagdad ha rozado la tragedia
La visita del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, a Irak, pese a las extremas medidas de seguridad, ha sido violentamente sacudida por la explosión de un proyectil de mortero al caerse a apenas 50 metros de la sala donde él y el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, daban una rueda de prensa. Afortunadamente el alto mandatario de la ONU pudo evitar la tragedia milagrosamente de cerca.


Justo en el momento en que Moon se refería a la mejoría en la condiciones de seguridad en Irak, una explosión que se pudo ver en directo por televisión hizo temblar la sala y provocó el espanto en el rostro y los movimientos corporales del secretario general.

Tras unos segundos de pánico, en los que se vio incluso cómo se desprendían pequeños fragmentos del techo de la sala, Ban y el primer ministro Nuri al Maliki decidieron continuar durante unos minutos la rueda de prensa, aunque la concluyeron de prisa tras otras dos preguntas de los periodistas. "No hay de qué preocuparse", fueron las primeras palabras de Maliki, que permaneció casi impasible tras la explosión.

La portavoz de la ONU, Marie Okabe, señaló que "la explosión del mortero fue a 100 metros en un campo abierto fuera de las instalaciones", mientras que otras informaciones apuntan a que el artefacto cayó mucho más cerca, a 50 metros, de las instalaciones.