martes, 27 de marzo de 2007

¿Amenazas verdaderas o falsas?

El 22 de marzo, varios medios de comunicación habían comunicado una noticia inhabitual, y se trataba de posibles ataques a las sedes y los intereses españoles en los países del norte de África, "Las embajadas y consulados de España en el Magreb así como las sedes de algunas empresas españolas en el norte de África, estaban en máxima alerta durante la semana pasada. Embajadores y cónsules de España recibieron una llamada del Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid advirtiéndoles de un serio riesgo de atentado contra intereses españoles, en varias capitales norteafricanas."

La amenaza, detectada a través del rastreo de correos electrónicos y vía páginas Web, emanaba de un desconocido Movimiento de Liberación de Al Andalous, -como llaman los árabes a la época de esplendor de la dominación musulmana de la península ibérica-. El atentado planeado podía producirse en un plazo corto, entre dos y cuatro días, habían señalado fuentes diplomáticas españolas. No obstante, si así nos informaron los medíos, vinculando la alerta con ciertas informaciones recogidas a través de Internet, ¿existían verdaderamente inminentes amenazas a los intereses de España en el Magreb para que el Ministerio de Asuntos Exteriores español se encargara de las llamadas de advertencia, o sólo se trataba de falsas amenazas?

Ahora bien, para muchos de nosotros que hemos podido seguir de cerca el hilo de los últimos sucesos en el norte de África y precisamente la incertidumbre y el miedo a otros ataques que había provocado el incidente trágico del Cibercafé de Sidi Mumen, el 11 de marzo en Casablanca, incidente que no causó daños graves, pero en Marruecos volvió a sonar las campanas de alarma, advirtiendo de que el terrorismo islamista puede volver a golpear en cualquier parte de nuestro país como en otras partes del Magreb.

En Casablanca, -como suponemos también en todo el territorio marroquí-, la alerta sigue siendo generalizada ante el miedo a otros atentados que podrían producirse. A esta inquietud ante posibles amenazas que pueden sembrar turbulencia e inestabilidad en esta parte del Magreb, se ha añadido otra verdadera o falsa advertencia de amenazas suplementarias que intuitivamente nos obliga a creer que tiene el aspecto de mera manipulación mediática para poner más presión sobre las autoridades y los cuerpos de seguridad en Marruecos y por qué no, también intentar crear el pánico ante “el ejercito invisible del desconocido Movimiento de Liberación de Al Andalous”, movimiento que según dichas advertencias puede llevar a cabo ataques en ¡un corto plazo!. No sabemos, si tenemos que creer o no- en estos casos de alerta de atentados- y todo lo que nos viene de las páginas Web y los correos electrónicos.

En Argelia, desde hace tres meses la misión española usa de nuevo coches blindados para el desplazamiento de los funcionarios diplomáticos. La decisión fue tomada en diciembre después de que el Grupo Salafista de Predicación y Combate, convertido en Ala de Al Qaeda en el Magreb Islámico. Hace dos semanas, un portavoz de Al Qaeda advirtió a España, a través de un sitio Web en Internet, "La Voz del Califato", del riesgo que corría el país ibérico al mantener tropas en Afganistán. En estos ambientes de alarma y miedo a que se puedan producirse de un momento a otro, ataques terroristas, grandes empresas españolas también tomaron medidas adicionales de seguridad. "En Argel hemos revisado las previsiones de seguridad y, como vivimos parapetados, no hemos cambiado gran cosa", admitió un funcionario de la embajada española.

En esta zona donde relativamente, desde hace unos meses reinaba la calma, hasta la llegada del aniversario de los atentados del 11 de marzo. Sólo para recordar, poco tiempo antes, en Marruecos se realizaron detenciones tras otras de individuos o grupúsculos de presuntos miembros pertenecientes a las redes terroristas islamistas en distintas ciudades del país. En España se inició el macro juicio del 11M. Esta serie de sucesos, pese a los pocos lazos que aparentemente podemos establecer entre ellos o lo que se pueda imaginar que tienen en común, en el fondo, no cabe duda que existen vínculos ocultos entre las redes de los “ejércitos invisibles” de grupos islamistas que ante las fuertes medidas de seguridad no encontraron otra alternativa que enviar mensajes y amenazas a través de Internet o las páginas Web.

Y si en Argelia, por su compleja y larga historia en el dominio de la lucha contra el terrorismo islamista -los suicidas todavía pueden volver a perpetrar posibles ataques ahí probablemente más que ningún otro sitio-, siendo Argelia, como se sabe, el país norteafricano más vulnerable del resto de los demás países del Magreb.