viernes, 10 de noviembre de 2006

El fin de una era

Los ciudadanos de EEUU han expresado su petición de cambio. Indudablemente, los acontecemientos históricos desde 2001 no han pasado sin dejar sus huellas profundas en la política interior y exterior de los EEUU, lo que consecuentemente ha dañado mucho la imagen de este gran país. Durante los últimos años y precisamente en Irak y Oriente Medio, la administración americana condujo a ciegas una política exterior que no ha favorecido ni a la nación americana ni aparentemente a nadie en esta región del mundo, los conflictos que ha desencadenado Washington sólo condujeron a más tensiones, guerras y catástrofes.

Por lo menos C.Rice, la Secretaria de Estado de los EEUU, lo había dicho claramente y antes que nadie, porque ella fue quién había empezado a hacer la autocrítica desde dentro de la administración americana y, ya había, francamente hecho declaraciones objetivas sobre la mala gestión de la guerra de Irak desde el principio, cuando habló de los errores que se cometieron allí.

La nación americana quiere olvidar ya el choque del 11S, y quiere poner fin a las tensiones y al miedo a los invisibles enemigos
. Los ciudadanos de EEUU, ya no quieren oír ni hablar más de Guantanamo, de los horrores de Abu Ghrib o de otras atrocidades de la era posterior al 11S. La imagen de los EEUU resultó más dañada que nunca durante esta era gobernada y dominada por los republicanos y los neo-conservadores. Es icreible, pero verdad que el poder de una gran nación, la primera potencia del mundo estaba centrado en manos de tres personas o cuatro que gobernaban el mundo. Algo de histórico y sin antecedentes en la trayectoria de la marcha de la democracia en los EEUU.

La noticia de la derrota de los republicanos ante la victoria de los demócratas en estas elecciones, ya se ha celebrado como una buena noticia que quizá ayudaría a mejorar las situaciones a nivel nacional interior dentro de los EEUU y también a nivel internacional. La derrota de los republicanos, no significa sólo el fracaso de la política del Gobierno americano liderado por el Presidente G.Bush, sino que significa que la orientación de la política americana en general no estaba dirigida en buena dirección. Las elecciones han desvelado el malestar del pueblo americano no sólo por el creciente descontento hacia la Guerra de Irak, sino que también el descontento intenso causado por la mala gestión de lo económico y social en el país y que afecta directamente la vida de millones de americanos.