martes, 24 de abril de 2007

Royal y Sarkozy, batalla por el voto del centro y la opción de minorías étnicas

El tema de la identidad, el más polémico de la campaña de Sarkozy el que en realidad le ha valido que se le atribuya un pacto con el Frente Nacional: "Quiero ser el presidente que reconcilie a Francia con su identidad nacional, fundada sobre las reglas y los valores de la República. Una identidad plenamente asumida que favorecerá la integración de las personas procedentes de la inmigración". Y quiso dejar claro lo que es su país: "Francia no es una raza, una etnia; no es el derecho de sangre, sino una voluntad de vivir juntos compartiendo los mismos valores. La libertad de conciencia no es negociable, la laicidad no es negociable, la igualdad del hombre y la mujer no es negociable", afirmó, y con estas palabras dirigidas a la derecha francesa puede Sarkozy convencer a una gran mayoría de votantes francesas para apoyarle a ganar las próximas elecciones. Sin embargo, de su parte Segolene Royal cuenta sobre las voces y los votos del centro que pueden ayudar la izquierda francesa compuesta de Sindicatos de asociaciones de izquierdistas, de inmigrantes africanos, magrebíes, árabes y musulmanes de Francia que posiblemente optarán masivamente dar sus votos a Royal para ganar la próxima batalla de las elecciones presidenciales.

Sarkozy y Royal se lanzan a por el voto de centro
Los votos del centrista François Bayrou, que no ha pasado a la segunda vuelta de las presidenciales francesas, son el botín más ansiado tanto por el conservador Nicolas Sarkozy (vencedor ayer en primera vuelta) y la socialista Ségolène Royal. Las formaciones que respaldan a ambos candidatos ya han comenzado a entonar los cantos de sirena para hacerse con esa bolsa de votos centristas, que son la llave del palacio del Elíseo. Su actual morador, Jacques Chirac, ha reiterado esta mañana su apoyo al conservador Sarkozy. La jefa de campaña de Bayrou, Marielle de Sarnez, ha insistido en que "los votos no están en venta".