martes, 17 de abril de 2007

El Magreb y las nuevas amenazas extremistas

Se ha repetido hasta la saciedad que el Islam en Marruecos no tiene nada que ver con el verdadero extremismo y/o lo que se denomina islamismo yihadista. El Islam en Maruecos es ajeno al terrorismo de los extremismos de Argelia que practican un terrorismo en el marco de la "lucha política", fenómeno provocado por la anulación de los resultados de la elecciones que ganó el partido islámico el FIS, terrorismo que se ha convertido en guerra atroz entre las fuerzas militares del Estado argelino y las diferentes facciones de yihadistas de tendencia radical islamista, guerra civil que causó grandes daños al país magrebí y la muerte de más de 200.000 personas en Argelia.

Marruecos, en el pasado, ha sido un ejemplo de religiosidad moderada, apacible y tradicional, sin embargo, desde la invasión de Irak o un cierto tiempo antes, empezando desde Palestina y las agresiones israelíes continuas, la ocupación de territorios palestinos, los vetos de los EEUU en favor de Israel y los dobles standards, la injusticia de la parte de la comunidad internacional hacia la parte árabe, han sido los motivos que poco a poco envenenaron las relaciones entre los musulmanes y los occidentales, motivos que detonaron el descontento y luego la rabia como primeras reacciones sobre todo contra EEUU y sus estrategias que en ningún momento fueron al lado o a favor de las causas del mundo Árabe; lo que desencadenó una ideología extremista radical que condujo a la aparición de minúsculos grupos islamistas que desde Egipto hasta Argelia y Marruecos empezaron a crecer llegando a organizarse en movimientos o partidos islamistas militantes,(Los Hermanos Musulmanes en Egipto tienen una larga historia, FIS en Argelia, Justicia y Caridad de Yassin en Marruecos), para no citar todos los movimientos de tendencias políticas variadas y de todos los colores creados en el mundo islámico, desde las moderadas agrupaciones hasta los más extremistas y radicales grupos de tendencias que llaman al uso de las armas y la violencia.

La nebulosa tendencia integrista marroquí, se extiende desde las universidades hasta los barrios populares y se reparte entre organizaciones de asistencia social y caridad, como sindicatos estudiantiles u otros nombres, incluso puede afectar los grupos de asociaciones femeninas. “El trabajo de estas organizaciones en las zonas más deprimidas de la sociedad ha sido permanente en los últimos años. El régimen marroquí intentó en varias ocasiones involucrar a tales organizaciones y hermandades en la vida política e institucional con éxito relativo.

Los últimos incidentes trágicos ocurridos en ciertas zonas de Casablanca no revelaron en absoluto nada concreto, ciertos análisis mecánicos relacionaron o relacionan lo sucedido con la extrema miseria y la desesperación que posiblemente impulsa la nueva generación de los jóvenes marroquíes a integrarse en redes islamistas que les adoctrinan para hacer de ellos militantes y terroristas, estos jóvenes por no tener otras alternativas que les pueden sacar de las extremas situaciones de pobreza, frustración y malestar en los cinturones de las grandes ciudades como los barrios de Casablanca: Sidi Mumen, Douar Sacuela, etc., que de hecho como hemos visto pueden causar graves daños, otros analistas van más allá y creen que estos individuos, no actúan solos, sino que pertenecen a redes terroristas y posiblemente mueven bajo sus ordenes, vía Internet o otros medios, como en el caso de los hermanos Raydí que murieron, uno en el Cibercafé y el otro en Hay Al Farah y los hermanos Omar y Mohamed Maha que se quitaron la vida desesperadamente en frente del Consulado americano.

En Marruecos los tradicionales movimientos islamistas precisamente rechazan los métodos violentos practicados en Argelia, según expertos en los asuntos del terrorismo en nuestro país es diferente: “ El jeque Yassin y sus amigos consideran inaceptables los métodos violentos del FIS con quien, aseguran, no mantienen relación alguna ni comparten la ideología extremista del Frente Islamista de Salvación de Argelia; también condenan todo tipo de violencia terrorista en nombre del Islam, aunque dicen comprender que el recurso a ciertos métodos se produzca entre los desesperados —es el caso de los palestinos y su lucha contra Israel—, máxime cuando Occidente se encoge de hombros ante la opresión y la explotación de ciertos países árabes y musulmanes. La tesis del Gran Satán occidental no se halla tan lejos de estas formulaciones.” No obstante, en lo que concierne las últimas persecuciones y atentados abortados en nuestra ciudad, y el esfuerzo de los cuerpos de seguridad bien valorado, sobre todo las investigaciones policiales que condujeron últimamente a la captura del jefe de la banda terrorista de Casablanca como descubrieron almacenes de explosivos y material para fabricar cinturones y, si el Estado reconoce que los kamikazes de Casablanca no pertenecen a ninguna organización extranjera, seguro que dispone de informaciones suplementarias para llegar a deducir esta conclusión importante.

La estricta vigilancia a la que la policía y los servicios de inteligencia en Marruecos someten a la nebulosa integrista y especialmente tras la serie de atentados kamikazes, lograron y logran mucho éxito gracias a la ayuda espontánea y eficaz ofrecida por los ciudadanos, siendo estos últimos conscientes de las consecuencias del terrorismo, como temen que los suicidadas puedan llegara a causar daños graves al país y a sus intereses vitales, partiendo de este principio todos los marroquíes sin excepción, quieren impedir que en Marruecos pueda llegar este fenómeno a convertirse en una verdadera amenaza.

En Ceuta y Melilla, aunque sólo existe en teoría la probabilidad de estar las dos ciudades en el punto de mira de los islamistas, creemos que de momento no hay que exagerar como lo hizo el líder del PP, Mariano Rajoy que obviamente se comprenden sus intenciones y donde desemboca su discurso y las razones que le impulsan a hablar de estas dos ciudades de norte de África. Sin embargo, son dignas de respeto las advertencias que hizo Baltasar Garzón en una de sus últimas entrevistas a la prensa española sobre la posibilidad de la extensión de estas nuevas amenazas de Al Qaeda a los países de la UE, probabilidad, de hecho basada sobre la cercanía geográfica del Magreb a España y Europa- sólo separados lados por el Estrecho- y la constante amenaza que puede venir de la organización de Al Qaeda que en realidad existe como existía ya sin necesidad de contar con los islamistas de Argel o de Casablanca.