domingo, 15 de abril de 2007

Detienen al jefe de la banda de kamikazes de Casablanca

Casablanca, 15 abr 2007. Los servicios de seguridad han detenido al jefe de la banda terrorista responsable de los atentados del 11 de marzo en el cibercafé de Sidi Mumen, y casi un mes después el 10 de abril en Derb Al Fida, Hay Al Farah, y ayer en Moulay Yousef, según fuentes policiales.

Los primeros elementos de la investigación sobre este detenido, cuya identidad no ha sido revelada, han permitido también la detención de su ayudante y el descubrimiento de los lugares donde los terroristas kamikazes preparaban los explosivos. Las primeras investigaciones policiales permitieron igualmente la identificación del resto de los demás miembros de la banda de terroristas activamente buscados por los servicios de seguridad.
"Dos hermanos kamikazes de Casablanca se volaron ayer frente al Consulado de EE UU y volvieron a sembrar el pánico en la capital económica de Marruecos, que ha vivido una trágica semana entre alarmas, rumores de atentados y ataques de suicidas en medio de continuos despliegues de la policía. El pasado martes, cuatro terroristas perdieron la vida en el populoso barrio de Hay al Farah, tres de ellos al activar los explosivos pegados a sus cuerpos y un cuarto abatido a tiros por la policía. La miseria y el fanatismo impulsan a estos suicidas, la mayoría de los cuales viven en barrios infernales. Entretanto, los sectores laicos de Argelia critican al Gobierno por su política de reconciliación con los islamistas.

La camarera del salón de té Casablanca, en la calle Moulay Youssuf, lo cuenta así: "Oímos una primera explosión y salimos afuera. Fue la primera bomba. Entonces vi que un joven vestido con pantalones vaqueros corría por el centro de la calle. A llegar a la altura de la escuela, en el cruce, explotó: fue la segunda". Los dos jóvenes marroquíes que se suicidaron ayer eran hermanos y se quitaron la vida en una avenida flanqueada de palmeras, a las nueve de la mañana, ante el Consulado de Estados Unidos en Casablanca. Como la mayoría de los kamikazes, los dos hermanos vivían en las diminutas chabolas del miserable poblado de Shaquila, al norte de la ciudad; un descampado empedrado de bolsas llenas de basura.
Los suicidas que llegaron del infierno
El primer kamikaze se quitó la vida frente al Consulado General de EE UU, donde intentaron, sin éxito, causar heridas a los guardias de la puerta. El segundo, el que vio la camarera, 100 metros más abajo, en un cruce situado frente de una escuela de idiomas estadounidense donde los alumnos daban clase de inglés. El estampido se oyó en varias manzanas a la redonda. Pero los explosivos tenían poca potencia: ni siquiera estallaron los cristales de los edificios próximos. Sólo se destrozó un alcorque de una palmera. Pero bastó para volver a meter a Casablanca en una pesadilla de la que no consigue salir: el martes murieron cuatro terroristas en el populoso barrio de Hay al Farah, tres al activar los explosivos que llevaban pegados a la cintura al sentirse descubiertos y un cuarto, tiroteado por la policía. Casablanca - 15/04/2007... Sigue leyendo