miércoles, 11 de abril de 2007

No puede ser

No puede ser, casi no lo podemos creer, por favor que apaguen la mecha, antes de que estos atentados abortados se conviertan en fenómeno que puede llegar a amenazar verdaderamente la estabilidad de nuestro país. Obviamente, y lejos de exageraciones inútiles, crece la sospecha de que estos incidentes o sucesos no son en realidad más que la parte visible del iceberg. Nosotros, intuitivamente, volvemos a repetir nuestras llamadas a los que creen que con la aproximación policial, guerra preventiva, má rastreos y detenciones, y sin hablar de los errores que se cometen en las operaciones y la ejecución de este delicado y arriesgado ejercicio, pese a que de hecho cabe apreciar el trabajo duro y los esfuerzos incalculables que supone la lucha antiterrorista, conviene recordar que los medios de seguridad no pueden ser los únicos métodos que se pueden utilizar.

¿Cómo combatir los demonios del ejército invisible del terrorismo y erradicar el obcurantismo?Es la interrogación que de momento nos preocupa a todos. La ideología vinculada con la cultura del terrorismo no es un asunto simple y la lucha antiterrorista no es una misión o trabajo fácil, por eso y sobre todo en estas primeras fases o periodo de gestación de minúsculas células terroristas locales, creemos que hay que actuar en plena coordinación con países con más experiencia en el dominio de la lucha antiterrorista como el país vecino España o con los países más allá como Francia.

En Marruecos, las autoridades y los Cuerpos de Seguridad aunque siempre han actuado con cautela y uso de buenos y eficaces métodos, esta vez su misión parece que va a ser más y más delicada, pensamos que están o estarán enfrentados a una especie de terrorismo ideológico radical que poco a poco empieza a manifestarse por la aparición de verdaderos síntomas y quizá la existencia de redes terroristas; la jornada sangrienta de este martes 10 de abril, aunque se trata de terroristas pertinentes a un grupo de suicidas compuesta de 60 miembros buscados por la Policía, una mitad de ellos se encuentran capturados o buscados, algo que dio fuertes indicaciones que nos obligan a imaginar que detrás de estas persecuciones y sucesos trágicos no cabe duda que podemos palpar un creciente activismo violento planeado para crear situaciones que pueden tener graves consecuencias sobre la economía y la estabilidad del país, pero activismo sin éxito hasta ahora -gracias a Dios y los esfuerzos de la Seguridad nacional-.

Si los servicios de inteligencia, la vigilancia y la alerta continua de la Policía, pudieron evitar masacres y catástrofes, gracias al éxito de su intervención y captura de importantes miembros de la red terrorista. Asimismo gracias a investigaciones policiales y datos recogidos que servieron a iniciar la persecución de jóvenes sospechosos que utilizan centurones o mochilas cargados de explosivos caseros que actuaron o actuán como principiantes y sin experiencia.
Acerca de este asunto cabe advertir que si en el pasado, los responsables pudieron hacer frente a estas amenazas terroristas relativamente con éxito, en un futuro inmediato o próximo y no sabemos se no se acaba con ellos (las redes terroristas) por todos los medios ¿cómo actuarán y qué demonios, qué podemos hacer si después de esta campaña llegaran a convertirse en verdaderos monstruos o formar redes? no obstante, en Marruecos aumenta el temor que esta ideología sangrienta, pueda seguir amenazándonos pese a los esfuerzos del Estado, porque de día a otro, -aunque en estos asuntos no estamos seguros de nada- pueda convertirse en fenómeno y el fenómeno en verdadera pesadilla para la Seguridad nacional, las autoridades del país y finalmente todos nosotros.

No puede ser, y sin embargo, en menos de un mes, otra vez esta mañana la noticia de “dos terroristas con explosivos dio la vuelta al mundo”, los dos han hallado la muerte durante una persecución con los miembros de seguridad marroquíes al amanecer en el barrio El Fida en Casablanca", uno se inmoló y el otro cayó abatido por los agentes de la Policía nacional. Y más tarde al caer el medio día otro Kamikaze suicidario logró explotar su carga explosiva en la calle en el mismo barrio de Hay el Farah matando a un oficial de policía y causando graves heridas a otro miembro del cuerpo de Seguridad.

Miembros de la investigación de la Policía marroquí han identificado a uno de los dos fallecidos, en la madrugada de hoy martes, y se trata de Mohamed Mentala, alias 'Uarda', al que los agentes mataron al ver que se dirigía hacia ellos con una mochila sospechosa. Los agentes dispararon para evitar que el terrorista hiciera estallar los explosivos que llevaba encima.

Las autoridades marroquíes creen que esta célula terrorista estaba aún en fase de formación, y que los explosivos que utilizaban eran de fabricación casera. Esta célula terrorista pretendía, según la policía marroquí, atentar contra el puerto de Casablanca, y cuarteles de los diferentes cuerpos de seguridad marroquíes.

Expertos en asuntos del terrorismo en la zona del Magreb, atribuyen estos sucesos que -dos veces vienen a sacudir a Casablanca en menos de un mes- debido a la influencia negativa de las intervenciones militares de Estados Unidos en el mundo islámico, y de ahí, suponen o plantean la hipótesis de vincular las explosiones perpetradas en Casablanca como posibles actos de violencia o por lo menos intentos, que hasta el momento - no han sido reivendicados- no obstante, actos relacionados con el cuarto aniversario de la caída de Bagdad y la guerra de Irak, la ofensiva militar de Etiopia apoyada por EEUU contra los movimientos islamistas combatientes en territorios de Somalia y la reciente extensión del movimiento de Al Qaeda a los países del Magreb y de los movimientos islámicos a los países del Sahel en la zona subsahariana.