martes, 24 de abril de 2007

El peligro que viene del sur

El peligro que viene del sur
Frontex, la Agencia europea para la gestión de la cooperación, vigilancia y protección de las fronteras exteriores de la UE tiene substancialmente como misión abastecer asistencia técnica y cooperación entre los países miembros de la Unión. Medsea, Pev, Frontex, Iconet, Eurosur, Europol…, acrónimos o términos que hay que descifrar para entender el proceso constitutivo de esta nueva Europa que de una parte se está evolucionando a grandes pasos, pero de otra -creemos que parece cada vez más vulnerable y su situación geopolítica como un “club de países ricos y prósperos”- está expuesta a lo que puede venir del exterior como factores de peligro o elementos de riesgo que puedan afectar seriamente la estabilidad económica o social de la Unión, sobre todo los dos elementos principales, flujos migratorios y las amenazas de las redes extremistas de Al Qaeda o de sus aliados, los grupos radicales islámicos del norte de África.

Sin ninguna exageración, la situación en el Magreb no tiene todavía ningún aspecto de gravedad, no obstante merece tratar con ella de forma seria, lo que exige de los cuerpos de seguridad y protección, más vigilancia y más atención, y precisamente en estos momentos, visiblemente se ha observado que se necesitan más que nunca, los esfuerzos de la Agencia Europea de Fronteras Exteriores (Frontex), este organismo encargado de coordinar las labores de vigilancia de las costas y las fronteras exteriores, hablamos sólo -del sur de la unión- desde más allá de Ceuta y Melilla hasta las costas de las Islas Canarias.

Si las labores de Frontex eran concebidas para hacer frente a la inmigración y la protección de las fronteras euroafricanas terrestres y marítimas nunca lograron parar las avalanchas de inmigración ilegal hacia España durante el año 2006 y recientemente la alerta tras las amenazas del terrorismo internacional a toda la región, creemos que representa un nuevo desafío a Frontex y las demás agencias europeas. Partiendo del relativo éxito que obtuvieron con la inmigración clandestina y el crimen organizado la cuestión del terrorismo y los retos que representa, no sabemos si los responsables europeos dieron cuenta o no de lo complicado que es hacer frente a este nuevo elemento que volvió y vuelve con los atentados sangrientos de Argel, y el miedo que causaron las explosiones Kamikazes en Casablanca a sembrar la inquietud entre el conjunto de los países de la región, nos referimos al nuevo desafío de Al Qaeda y su conexión con las redes yihadistas del Magreb islámico y el miedo a los atentados que puedan golpear otra vez la región. Esta nueva situación, creemos, ha vuelto a cuestionar los planes y las estrategias pensadas -desde hace no más de un par de años-, tienen que ser de nuevo revisados a la luz de hoy día para que puedan responder a las nuevas interrogaciones sobre las políticas a seguir para atajar los problemas que particularmente vienen de los países situados al sur de la Unión.

La noticia de los sucesos ocurridos en el Magreb tuvo como consecuencia directa la gran alarma en las dos ciudades, Ceuta y melilla, tras la cual se ha podido observar además de la presencia habitual de cuerpos de seguridad española, la presencia de miembros de policía francesa con sus uniformes de colores que les distinguen de los agentes españoles trabajando juntos en la frontera de Tarajal (Ceuta).

No obstante, y lejos de las llamadas de quiénes intentan sembrar innecesarias alarmas, la prensa ceutí no ha ahorrado esfuerzo aclarando que sólo se trataba de exageración, el director general de la Policía Nacional y Guardia Civil, Joan Mesquida, en una rueda de prensa“ha negado la fuga de terroristas marroquíes por la frontera del Tarajal “Si eso es cierto, que me digan dónde están”, Mesquida comentaba sobre terroristas marroquíes que, según informaciones no fundadas hubieran huido de Casablanca hacia las ciudades del norte y que podrían encontrarse en Ceuta. Según comentarios de la prensa ceutí: “Ese concepto de alarmismo dominó parte del discurso de Mesquida que aún reconociendo el refuerzo ordenado en las fronteras de Ceuta y Melilla -incluso con agentes franceses de Frontex- indicó que se estaba trabajando en el mantenimiento de la seguridad -de ahí el nivel de alerta 2 fijado con motivo del juicio del 11-M- desde prudencia y precaución “sin alarmismo” alguno.”

Comentando sobre su visita, el director general de la Policía Nacional y Guardia Civil, aseguró a los medios de comunicación: “nada tiene que ver con la situación de Casablanca o Argel” la visita estaba programada a pasar revista a los responsables de las fuerzas de seguridad y analizar las necesidades organizativas y conocer cómo se está trabajando en torno a asuntos como la presión migratoria, el crimen organizado, la seguridad ciudadana o la lucha contra el terrorismo.

http://actualdigital.blogspot.com/yourstoryur/2007/04/el-peligro-que-viene-del-sur.html