domingo, 7 de enero de 2007

EEUU: Misión imposible en Irak

La administración americana y
su misión imposible en Irak
¿Qué nuevas estrategias para Irak? Seamos prudentes pero no pesimistas. Aún desde esta perspectiva ya podemos imaginar que sólo se trata de una estrategia para perpetuar los interminables ciclos de violencia en Irak. Ya no creemos en absoluto, que la situación iraquí puede tener soluciones fáciles. La responsabilidad de buscar una buena salida a la crisis de Irak ya no está sólo en manos de Washington, la responsabilidad ahora la comparte también toda la comunidad internacional. Es un poco absurdo, tras casi cuatros años de guerras desncadenadas por la ocupación, no reconocer los errores que se cometieron allí, los dirigentes en Washington, todavía siguen diciendo que su misión no ha fracasado y piensan que en el futuro podrían cambiar la situación en Iraq a mejor, pero como parece, ya no tienen a su alcance la vara mágica para realizar los cambios deseados.

De otra parte, es cierto que aquellos señores siempre intentan enviar al resto del mundo señales fuertes para decir que lo tienen todo en mano como dirigentes de una gran superpotencia: "como hemos visto y oído el verano pasado de 2006, -en medio de la catastrófica guerra del Líbano"- cuando Washington anunciaba -mientras quería acabar con los milicianos de Hizbolalah- la puesta en marcha de una "nueva visión para el Nuevo Oriente Medio".

Y, así parece que los grandes estrategas en Washington siempre hablan de algo nuevo, de nuevas visiones y/o estrategias, una política basada, como se puede deducir aparentemente en la doctrina o filosofía neocon con la que - creen que pueden convencernos a todos- que disponen de grandes capacidades para resolver los problemas por lo menos en teoría. Pero, si suponemos que es fácil hacerlo con el buen uso de la palabra, como lo requiere el arte de hacer la buena diplomacia, pero que en la práctica todo resulta diferente. Sin embargo tenemos que estar de acuerdo, que ciertamente para ellos, todo aquello ayuda para continuar llevando bien las riendas de una cierta política ambigua, poco eficiente y sin resultados notables, pero digamos que a la cual ya nos hemos bien acostumbrado desde que llegaron al poder todos aquellos que forman el Gobierno Bush.

Ahora bien, hay que admitir que esta práctica es sólo una buena manera de 'escapar hacia adelante', o sea que Washington prefiere evitar hablar de todos los fracasos anteriores, negando continuamente la realidad que se vive -hoy día- allí en Irak. El juego político consiste en enviar de vez en cuando, mensajes positivos en forma de declaraciones que se pueden interpretar de forma positiva con el objetivo de simular bien el fracaso al cual se encuentran enfrentados los responsables directos de la guerra en Irak.

Los dirigentes de la Casa Blanca en vez de hablar de la amarga situación que vive Iraq y decir que es imposible llevar a cabo el proceso de cambiar todo en Iraq, -según las anteriores estrategias- desde la invasión no cesaron de intentar establecer “un gobierno para todos los iraquíes", pese a todos los esfuerzos, de hecho los invasores nunca lograron ningunos exitos.Desde el gobierno de Paul Bremer hasta el 'gobierno de Al Maliki, se cometieron muchos errores, y los iraquíes descubrieron que todo lo que quería Washington es implantar "un gobierno títere, débil y sumiso en Bagdad".

La misión de cambiar el régimen de Sadam en Irak por otro pro-occidental, llevó las fuerzas de la ocupación a un gran fracaso -como lo testimonia la situación caótica iraquí hoy. La administración americana, creía, y no hablamos aquí de sus -buenas o malas intenciones- que podría realizar aquella misión con facilidad y durante un corto periodo de tiempo, sin pagar el alto precio de la guerra con bastantes pérdidas humanas y económicas.

No obstante, desde este punto de vista, si tenemos que evaluar las pérdidas, hasta el día de hoy, “los generales del Pentágono han gastado un presupuesto que se calcula por miles de millones de dólares en Irak; han llevado a cabo despiadadas ofensivas, aniquilando a más de 700.000 iraquíes; han destruido ciudades, pueblos y aldeas; además de encarcelar y de torturar a decenas de miles de iraquíes. Y el resultado ha sido la ampliación y profundización de la resistencia. En otras palabras, los mandos militares estadounidenses le están diciendo a Bush abiertamente, no que la misión ha sido cumplida, sino que han sido enviados a cumplir una "Misión imposible": la de someter al pueblo iraquí y forzarle de nuevo a una relación colonial.

Desde la invasión y la ocupación del país, hasta la horrible ejecución del ex presidente iraquí en condiciones no dignas de un ser humano y no dignas de la verdadera justicia, y asimismo de un buen funcionamiento de autoridad gubernamental, sobretodo a la hora de aplicar la ley, no se ha podido cambiar nada a mejor en Iraq. Desde la injusta intervención militar de los Estados Unidos en Irak en marzo 2003, hasta ese día triste del ahorcamiento del ex presidente iraquí, sin duda y sin exagerar, el pueblo iraquí recordará -como todos nosotros aquí en el mundo árabe - que ese fue un día negro en la historia de Irak.

¿Qué diferencia hay entre las escenas de la horca de Sadam y las escenas de los actos terroristas perpetrados en Irak? La respuesta es ninguna. Para nosotros y para muchos observadores ese no fue un acto de ajusticiamento, un fue un asesinato político o un acto de venganza, sobre todo como lo mostraron las claras imágenes captadas por un teléfono móvil, imágenes que expresaron, además toda la realidad que vive Irak hoy…imágenes, que, como dicen los chinos, valen más que mil palabras.

De todas las mentiras que sobre ellas basaron su intervención militar en el país árabe, los invasores nunca cesaron de continuar mintiendo hasta ahora, desde su voluntad de instalar en Bagdad un gobierno democrático que puede servir de ejemplo para todo el conjunto de los países del Oriente Medio... hasta las situaciones trágicas que vive hoy el país, todo ha fracasado, y más grave todavía, la invasión ilegal de Irak condujo al peor desastre en la historia de aquella región. ¿Y qué nuevas estrategias habrá? O sea en el lenguaje de los números, ¿cual será el precio del ¡"Nuevo Irak"! si tenemos que hablar en cifras o número de muertos? ¿Cuantas madres y familias iraquíes y americanas continuarán viviendo esta horrible tragedia?

Si Washington ha comenzado a buscar desesperadamente otras vías para dominar el país, el pueblo iraquí, en ese caso de su parte está dispuesto a seguir luchando y no se espera que en Irak la violencia vaya a disminuir. Ya veremos de qué se tratan las nuevas estrategias que, como podemos imaginar harán perpetrar “las peores atrocidades contra el pueblo iraquí, porque los dirigentes de Washington, tienen además, ya la experiencia de haber empleado en Vietnam varias tácticas atroces contra la resistencia, pero que al fin y al cabo no sirvieron de nada, porque la violencia solo genera violencia, y quien conoce bien al pueblo iraquí, puede deducir fácilmente que aquel pueblo nunca va a aceptar vivir bajo la ocupación. Así que, la mejor estrategia sería tomar la decisión de dejar Irak para los iraquíes y anunciar la retirada de ahí y, cuanto más pronto posible sería mejor para todas las partes.