martes, 9 de enero de 2007

El crudo de Irak en manos de BP, Shell y Exxon

El crudo de Irak en manos de empresas de Estados
Unidos y Gran Bretaña, BP, Shell y Exxon
Cuatro años tras la invasión norteamericana a Irak, empresas de Estados Unidos y de Gran Bretaña se llevarán gran parte de la riqueza petrolera del país árabe - riqueza considerada como la tercera gran reserva en importancia en el mundo-.

Empresas petroleras de los dos países que invadieron por sus fuerzas militares el país árabe en 2003, se llevarán la riqueza petrolera de Irak, si se acuerda una nueva ley que se presentará próximamente al Parlamento de Bagdad. Así lo señala hoy el dominical “The Independent of Sunday”, que ha visto un borrador de esa ley, en cuya elaboración ha participado directamente, según el periódico, el Gobierno de Estados Unidos.

La ley en cuestión concede a grandes grupos petroleros como BP, Shell y Exxon contratos de treinta años de vigencia para extraer crudo iraquí y permite la primera operación a gran escala de intereses occidentales desde que se nacionalizó esa industria en 1972.
Ejecutivos y analistas del sector afirman que la ley, que permitiría a las compañías de ambos países embolsarse hasta un 75 por ciento de los beneficios en los primeros años, es la única forma que tiene el país árabe de poner de nuevo en pie su industria petrolera tras años de sanciones y de guerra.

Sin embargo, explica el dominical británico, la ley prevé acuerdos para compartir la producción, algo muy poco habitual en Oriente Medio: así, la industria petrolera de los dos mayores productores mundiales - Arabia Saudí e Irán - está bajo control estatal.Los críticos de la nueva legislación censuran el que se trate de obligar a Irak, cuya economía depende en un 70 por ciento del petróleo, a hacer entrega de su soberanía hasta “grados inaceptables”.

Al mismo tiempo recuerdan que cuando en 2003, el primer ministro británico, Tony Blair, justificó la invasión de Irak ante el Parlamento, calificó de “falsas” las acusaciones según las cuales Washington y Londres sólo querían hacerse con el petróleo de ese país.Blair dijo que los ingresos procedentes de esa fuente deberían ir a un fondo en fideicomiso gestionado por la ONU, idea de la que no ha vuelto a saberse nada.También el ex secretario de Estado norteamericano Colin Powell afirmó en su día que “el petróleo del pueblo iraquí pertenece al pueblo iraquí, es su riqueza y se utilizará en beneficio suyo”.

Según los partidarios de la nueva legislación, la cláusula mediante la cual se permitirá que las compañías occidentales se lleven hasta el 75% de los beneficios del petróleo durará hasta que se hayan recuperado los costos iniciales de perforación.Después se contentarán con un 20% de los beneficios, según fuentes del sector en Irak, aunque, como afirma “The Independent”, ese último porcentaje es el doble del normalmente establecido en ese tipo de acuerdos.