sábado, 19 de agosto de 2006

La guerra en Líbano alumbra
un nuevo Oriente Próximo
El cierre en falso del nuevo conflicto armado en la zona refuerza el triángulo Hezbolá-Irán-Siria
JAVIER VALENZUELA
Ofrecieron a la gente transporte gratuito, repartieron pastelillos y refrescos en los lugares de trabajo y promovieron manifestaciones al grito de "Alah akbar" (Dios es el más grande). De tal guisa celebraron los jomeinistas iraníes a comienzos de esta semana el alto el fuego en Líbano. Mahmud Ahmadineyad, el presidente de la República Islámica de Irán, proclamó vencedor del conflicto a Hezbolá, el movimiento político, social y militar de los chiíes libaneses que Teherán patrocina desde los ochenta, y lo mismo hicieron Hasan Nasralá, líder de Hezbolá, y Bachar el Asad, presidente de Siria. ¿Exageraciones orientales? No, a tenor de la práctica totalidad de los analistas consultados. Si la última guerra en Líbano ha tenido ganadores, éstos han sido Hezbolá por sobrevivir, Siria por salir del purgatorio político en el que estaba desde hacía un año e Irán por afianzar su papel como potencia regional. [+] Link