domingo, 24 de diciembre de 2006

Sanciones contra Irán

E l Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el sábado una resolución que impone sanciones tecnológicas y financieras a Irán si no suspende sus actividades nucleares, y le da como plazo 60 días. La resolución, presentada por Reino Unido, Francia y Alemania, fue adoptada por unanimidad por los quince miembros del Consejo de Seguridad.

El documento es el resultado de dos meses de negociaciones, tras las divisiones existentes entre los miembros del Consejo que quieren un planteamiento más gradual, entre ellos Rusia y China, y los que abogaban por medidas más duras, como EEUU. Se esperaba que la resolución, patrocinada por Reino Unido, Francia y Alemania, se sometiera a votación el viernes, pero fue aplazada tras las enmiendas que presentó Rusia, que quiere asegurarse de que el texto permita actividades legítimas en materia nuclear con Irán.

En la resolución se insta a Irán a suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio y el desarrollo de un reactor de agua pesada, una exigencia que hace tiempo que pide el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA). Si no cumple, Irán deberá afrontar sanciones como la prohibición de realizar importaciones y exportaciones de materiales peligrosos y tecnología relacionada con el enriquecimiento de uranio y su reprocesamiento, así como con sus programas de misiles balísticos.

Concretamente, prohíbe a los estados miembros de la ONU suministrar material y tecnología que Teherán pueda utilizar para sus programas nucleares y de misiles.
Además, se establece la congelación de los activos financieros a compañías e individuos claves involucrados en estos programas, que forman parte de una lista adjunta al texto de la resolución.
Hay la opción de una resolución dura
Rusia y China han presionado para que la respuesta a Irán por negarse a suspender sus actividades nucleares sea gradual y no provoque una reacción contraria que conduzca a Teherán a abandonar el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP). El embajador chino ante la ONU, Wang Guangya, reconoció que la resolución se ha suavizado para obtener el beneplácito de todos los miembros del Consejo de Seguridad. "Hay la opción de una resolución dura, en la que el Consejo no actúa de forma unificada, u otra que permita el consenso de todos sus miembros", indicó.

Irán considera que bajo el TNP tiene el derecho a desarrollar estos programas nucleares con fines pacíficos, y asegura que sus actividades son para la producción de energía nuclear.
Sin embargo, la comunidad internacional cree que lo que busca el régimen iraní es fabricar la bomba atómica, pese a que el OIEA no ha pedido demostrar que estas alegaciones sean ciertas.

Por su parte, Irán calificó la resolución de "política e ilegal".Un comunicado del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores considera que la resolución es una medida promovida por Estados Unidos y el Reino Unido, y sólo "fortalecerá la voluntad del pueblo iraní" de seguir adelante con el plan nuclear."Esta medida no puede limitar los derechos de los pueblos o sus intentos de conseguirlos", añade el comunicado oficial iraní. Agencias / 24/12/2006