lunes, 18 de diciembre de 2006

Sexo azul

"A veces la usan porque han abusado del
alcohol y tienen miedo a fallar en la cama"
Cuando los farmacólogos de la empresa Pfizer probaron la pastilla azul que acababan de diseñar para mejorar la circulación sanguínea, se dieron cuenta de que sus efectos actuaban más sobre la vida sexual de los hombres que sobre el corazón. Corrían los primeros años de la década de los noventa y el sildenafil, más conocido por su nombre en el mercado, Viagra, revolucionó la vida de millones de personas que sufrían problemas de impotencia.


"La utilicé por experimentar. Fue una noche larga. Tuve una erección enorme durante mucho tiempo"Las consecuencias de aquella chiripa científica se han ido repitiendo desde entonces y hoy la pastilla con forma de rombo y sus competidoras, Cialis y Levitra, son drogas consumidas no sólo por señores de cuarenta y tantos años o más con disfunción eréctil, sino por toda clase de gente que la usa para potenciar sus relaciones sexuales.

Ángel tiene 29 años. Su organismo funciona a la perfección y sus relaciones sexuales son satisfactorias sin necesidad de utilizar la pastilla milagrosa. Sin embargo, en ocasiones ha recurrido a ella. "Simplemente por probar", asegura. "Se me presentó la ocasión y la verdad es que fue muy bien. Un amigo me dio tres pastillas. Las fraccioné y las usé con mi novia. La primera vez sin avisarla. La verdad es que fue una noche muy larga y sus efectos fueron sorprendentes. Tuve una erección enorme que pude aguantar durante mucho más tiempo del habitual", relata. [+]Source /ElPaís.com