domingo, 11 de febrero de 2007

El unilateralismo en crisis

El unilateralismo en crisis
Aunque continuará manipulando el miedo y seguirá con su orientación militarista en el mundo, el nuevo Gobierno norteamericano de George W. Bush se verá obligado a modificar su política exterior unilateralista. Las principales causas son el "fracaso" de la guerra en Irak y el aumento de la "debilidad" del Ejército estadounidense, explica el profesor de la Universidad de Nueva York y analista del Centro de Investigación para la Paz (CIP) Robert Mathews.

Según Mathews, durante el segundo mandato de Bush habrá cambios importantes en cuanto a política exterior, "no por ganas, sino por influencias externas". Por una parte, explica el investigador del CIP, el unilateralismo ha entrado en crisis y en Washington cada vez toma más fuerza el convencimiento de que la cuestión de Irak "se hubiera gestionado mejor si se hubiera esperado el consenso internacional".

Por otro lado, Matthews cree que la llamada doctrina de la 'guerra preventiva' anunciada por la Administración Bush en el marco de su Estrategia de Seguridad Nacional, "sólo se ha aplicado realmente en Irak, y no se va a ampliar a Corea del Norte o Irán". "No era una doctrina, era sólo una excusa, una retórica para atacar Irak", afirmó. "No espero otra invasión", señaló por ello Matthews. "Es posible que haya crisis con Corea del Norte o con Irán, pero no creo que se derive en un ataque a cualquiera de estos dos países."

Respecto a Irán, el analista del CIP recuerda que se trata de "un país tres veces más grande que Irak y con un Ejército mucho más poderoso que el que tenía Irak en 2003". De hecho, Matthews considera que la invasión de Irak ha favorecido a Irán, "que se sabe muy fuerte" en la región, gracias a sus reservas de petróleo, a su influencia en la minoría chií en Irak, a la falta de dirección de su gran rival en el Golfo Pérsico, Irak, y al derrocamiento de los talibán, "rivales fundamentalistas de los dirigentes religiosos iraníes". En esta línea, y "tras el caso de Irak, Irán podría llegar a la conclusión de que no tener armas nucleares es más peligroso para su seguridad que tenerlas".

Ejército "debilitado"
A esta situación se suma el hecho de que la Administración Bush podría encontrar límites en su propio país para continuar con su actual política exterior. La principal causa es que "el Ejército está muy debilitado", apunta el Centro de Investigación para la Paz, que recuerda que en la actualidad Estados Unidos tiene 480.000 hombres y mujeres en las fuerzas armadas, un tercio de los cuales está en Irak. Así, "no es exagerado decir que todo el Ejército de Estados Unidos está en Irak, volviendo de Irak o preparándose para ir a Irak".

Además, ciertas propuestas hechas incluso por sectores progresistas para que se vuelva al servicio militar obligatorio y que la guerra "no sólo sea cosa de los más pobres y los menos educados", podrían suponer un cambio radical en la política exterior norteamericana a medio plazo. Según Robert Mathews, "cuando se reclute a los blancos de clase media, educados, hombres y mujeres, se acabarán las guerras", ya que "es un factor que limitará las aventuras".

Uso "magistral" del miedo
En cuanto a los motivos que han llevado a la reelección de Bush como presidente, Mathews alude a la "magistral" manera de manipular el miedo, el terrorismo o la seguridad nacional por parte de los republicanos, así como a la incapacidad de los demócratas del candidato John Kerry para ofrecer un discurso propio y diferente.

Asimismo, destacó el papel jugado por los fundamentalistas cristianos evangélicos, que constituyen "el 40 por ciento de la base electoral de George W. Bush", como se notó en su postura sobre cuestiones como el aborto, las investigaciones con células madre, los matrimonios entre homosexuales o la oración en las escuelas. Según el analista estadounidense, "tres millones de votantes nuevos en estas elecciones corresponden a fundamentalistas evangélicos que fueron a votar a Bush y que no lo habían hecho en 2000".

Según el Centro de Investigación para la Paz, gran parte de la política de Bush será continuista, sobre todo en lo que se refiere a la orientación militarista de su política exterior. Los gastos militares aumentarán, concluye Robert Matthew, que la actual es una "Administración de hombres de negocios" que mantienen "nexos claros con las compañías que tienen contratos con el Pentágono" (y a las que, por tanto, favorece el incremento de los presupuestos militares).
Tema
1.-Informe del CIP www.canalsolidario.org
2.-La maldición del Unilateralismo