lunes, 2 de octubre de 2006

Tiempo de cambios

"Todas las puertas están abiertas a ellos"
La posibilidad de tratar de estos temas, en algún momento antes aquí, no era fácil, sin embargo tras una serie de acontecimientos y la aparición de muestras de que en Marruecos se están iniciando nuevos cambios en la marcha de las grandes reformas prometedoras, muestras que están dando la señal significativa de que realmente el proceso de éstas hoy está funcionando bien como lo testimonian los recientes hechos, sobre todo en ciertos dominios de importancia vital, dominios sensibles como la economía, la justicia y la seguridad.

La aplicación de las leyes, como se sabe es la base de todo proceso de reforma, como lo son igualmente la transparencia y otros fundamentos de la verdadera democracia, la transparencia es indispensable para que funcionen bien todos los aspectos de la vida política de un país. La prensa del país incesablemente ha hecho y hace siempre frente a una gama de asuntos relacionados con este tema, debatiendo y criticando los aspectos negativos que a lo largo del tiempo, en el país, aparecen aquí o allí.

Desde la detención de la llamada Aljablía, Munir Ramach, hasta la captura de Sharif Biyn Alouidan y su red de traficantes recientemente, captura que condujo tras investigaciones judiciales a desvelar otras vinculaciones y otros nombres de menor y mayor importancia, entre los acusados se encuentran algunos que ocupan funciones o cargos sensibles o vinculados directamente al cuerpo de seguridad nacional, incluso jueces, soldados, gendarmes, según las informaciones defundidas en los medios de comunicación en Marruecos. En suma se descubrieron redes bien organizadas implantadas en el interior del país como también fuera del territorio nacional. Sucesos no de menor importancia, porque han revelado la implicación directa o indirecta de un gran número de individuos corruptos, desde los pequeños funcionarios o miembros de policia hasta los jefes de alto nivel. La investigación judicial llevada minuciosamente desveló la implicación de algunos empleados en los órganos sensibles del estado. Una especie de tormenta que ha sacudido a muchos en los medios de Seguridad Nacional, visto que tras lo que ocurrió se efectuaron cambios notables y significativos.

El trafico o comercio de las drogas, con el paso del tiempo y la acumulación de cantidades enormes de dinero, la adquisición de propiedades inmobiliarias, los coches y los lujos, naturalmente no es solo algo que permite realizar sueños imposibles, sino que puede dar a los traficantes la importancia social y la capacidad de controlar la conducta de la comunidad, en su entorno en las áreas donde se localizan estos barones de este tipo de comercio lucrativo. Lo que facilita todo tipo de servicios gracias al poder y la influencia del dinero.

¡Todas las puertas están abiertas a ellos y todos los caminos! Como comentan algunos ciudadanos con cierta ironía, porque en realidad “ellos” pueden llegar a ocupar asientos en el parlamento del país para conseguir la inmunidad necesaria y posibilitar o cubrir algunas de sus actividades criminales, mientras que la ayuda a otras personas en el mecanismo de acceso, para la misma meta, con el desembolso de fondos y de votos que compran, para alcanzar la dominación y la autoridad.

Es posible creer ahora que la campaña de limpieza que había empezado en 1996, puede, quizá concluir consiguiendo resultados positivos, si verdaderamente los dirigentes del país están determinados a emprender el buen paso en la guerra contra los que cometen delitos de corrupción no solo en los ámbitos del tráfico de droga, sino hay que mirar bien quizás a otros aspectos negativos que tocan a otros dominios y sectores vitales de la nación, desde los servicios en general, médicos, turisticos, en la justicia,etc., pasando por la administración en muchos sectores privados y públicos.
A.Axdiri / Opinión