martes, 24 de octubre de 2006

¿Cómo pueden corregir sus errores?

El mundo civilizado ha sufrido dos ataques devastadores en el último lustro. El primero, perpetrado por Al Qaeda, contra las torres gemelas de WTC en New York, en el que murieron 2.941 personas inocentes en Estados Unidos el 11S. El segundo, perpetrado por el gobierno de EEUU como respuesta al primero, que ha dejado muchos más muertos y destrozado varias de las más insignes normas de justicia y derechos humanos. En la guerra contra Afganistán, miles de civiles perdieron sus vidas. En cuanto a la guerra contra Irak y el caos violento que desató, con todas sus complicaciones y todos sus errores, sin mencionar la violencia y el número de víctimas entre la población iraquí y los soldados extranjeros. Desde que se inició el ataque y la invasión militar, según citan estadísticas publicadas recientemente este mes de octubre, murieron allí 650,000 iraquíes, como murieron también más de 3000 militares entre las fuerzas de los aliados en tres años de ocupación en la guerra iraquí.

Alberto Fernández, en una intervención en ‘Diálogo abierto’ vía canal Al Yazira, el alto funcionario americano respondió a las preguntas de Gassan Bin Yedou en idioma árabe que Fernández habla con un acento occidental; acerca de la crisis iraquí, señor Fernández ha dejado claras sus ideas y sus comentarios comentarios en torno a la política de su gobierno: "Intentamos hacer lo mejor (en Irak) pero realmente creo que hay mucho espacio para la crítica porque, sin dudas, hubo arrogancia y estupidez de parte de Estados Unidos en Irak".

El canal pan-árabe en sus principales boletines informativos durante la jornada del sábado (22 de octubre) ha informado ampliamente sobre este asunto que desencadenó en Washington varias reacciones alrededor de lo que él dijo, y si han sido bien interpretadas las palabras pronunciadas por este funcionario estadounidense de alto rango. Fernández también fue citado diciendo que Washington estaba listo para hablar con cualquier grupo iraquí excepto al Qaeda en Irak para terminar la violencia. De otra parte no han cesado los comentarios de otros altos dirigentes estadounidenses, aparentemente se trata de una autocrítica abierta o debate durísimo sobre los errores cometidos o que se siguen cometiendo en la guerra de Irak.

El Gobierno de Estados Unidos rechazó la división de Irak en regiones prácticamente autónomas y la retirada paulatina de sus tropas del país árabe, dos de las propuestas que se barajan en el Congreso como alternativas a la actual estrategia de Washington en la región. El portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, desestimó de forma tajante las dos propuestas en una rueda de prensa en la que aseguró que "no contemplaremos otra opción que no sea “el tener éxito y terminar la misión”. Sobre la retirada paulatina de casi 140.000 soldados de EEUU desplegados actualmente en Irak, planteada por miembros del Congreso y respaldada por algunos republicanos, Snow se limitó a decir que "uno se retira cuando gana". Una retirada por fases sería como huir de los problemas, añadió.

A estas breves autocríticas pronunciadas por los mismos dirigentes y altos funcionarios americanos, que empiezan a llenar las páginas y los espacios de la prensa, podemos añadir asegurando, que "ciertamente a solo un par de semanas que quedan para que los estadounidenses irán a votar un tercio del Senado y toda la Cámara de Representantes, el caos iraquí y los baños de sangre no pueden ser considerados simplemente asuntos de política exterior o temas lejanos de menor importancia por los estadounidenses, cuando el gobierno de su país insiste en que está ganando la guerra y que la victoria o el fin de la misión allí es sólo cuestión de tiempo.