martes, 8 de mayo de 2007

El Magreb islámico y las amenazas extremistas

Hasta ahora el grupo terrorista marroquí más conocido es el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), supuestamente implicado de alguna u otra manera en los atentados de Casablanca. Un grupo que, dada su reciente aparición en el campo de las actividades terroristas en Marruecos y los países del Magreb islámico, todavía no se conocen a fondo qué son los lazos que le unen o que puede tener con los islamistas yihadistas fuera del territorio marroquí.

Los servicios de Seguridad nacional sólo pudieron establecer unos posibles vínculos con la ideología de los movimientos extremistas de Argelia, Túnez, Libia, u otros países, pero no con organizaciones terroristas concretas. El grupo (GICM) no está aclarada su génesis, ni sus raíces, ni dónde viene.Para algunos expertos, es fruto de la experiencia yihadista de los marroquíes que volvieron de Irak, Afganistán, o Mali, o en otros países relacionados como el terrorismo internacional. Para otros es un producto de la escuela takfirista” que ha empezado a extenderse a muchos países islámicos durante la última década como una nueva ideología extremista al lado de otras tendencias del mismo género.

En cualquier caso, el fenómeno, reconoce la policía marroquí, incluso mucho tiempo antes de las recientes explosiones kamikazes de Casablanca, se encontraban células islamistas en estado de gestación y preparación lo que llevó a los cuerpos de Seguridad marroquí a lanzar una dura lucha antiterrorista sin precedentes en el Reino. Y, Si tenemos que creer en las teorías no fundadas que nos ciegan a ver las cosas en frente sin estudiar a fondo este fenómeno nuevo en la historia de nuestro país, no podemos deducir conclusiones coherentes o sea hay que ir un poco más allá de la perspectiva elaborada de antemano: hay que intentar- analizar todos los elementos que rodean a este asunto y no ocurrir- como en caso de la práctica policial- a los métodos de represión y centrar la aproximación en las detenciones y los rastreos continuos, se necesita mucha paciencia y cooperación en todo lo que rodea a esta lucha contra un enemigo invisible y en mutación continua e imparable... y que representa un desafío serio; en breve, reconocemos que el yihadismo marroquí, en cualquier caso, “es partícipe de las tramas diseñadas por otros líderes entre ellos Osama Bin Laden.”

En Argelia, el Grupo Salafista de Predicación y Combate (GSPC), es como se sabe, la única agrupación terrorista potente en el Magreb, que tras su anexión a la red terrorista internacional, había declarado en septiembre pasado del año 2006, su integración a la organización Al Qaeda y poco después obtuvo el permiso de Osama bin Laden para cambiar de nombre y llamarse “Al Qaeda del Magreb Islámico”. Con un objetivo bien claro: federar a todos los terroristas de la zona.

Ahora bien, entre los grupúsculos de Marruecos y los salafistas argelinos no pasa mucha corriente, los vínculos ideológicos no son de ninguna manera suficientes para establecer lazos de colaboración sólida, no les está resultando fácil atraer - a pesar de su nueva marca o nombre-, a todos los radicales de las mismas tendencias en los dos países del Magreb islámico.
La situación política dañada consecuentemente por la crisis regional del Sahara entre los países vecinos no favorece en absoluto la libre circulación de individuos y bienes, lo que es aparentemente un punto positivo y, lo que por supuesto impide cualquiera coordinación entre las redes de terror. Llevar su unión a la práctica resultaría una tarea ardua en el conjunto del Magreb. Pese a la escasa colaboración policial entre Marruecos y Argelia, la represión se centra, de todas formas en impedir la coordinación y la unión de las distintas ramas de Al Qaeda en la región.

“Rabat desplegó a principios de marzo unos 3.600 hombres más, entre militares y miembros de las Fuerzas Auxiliares, en su frontera con Argelia para luchar contra el tráfico de armas. "Aun así, doy por seguro que la fusión de los grupos terroristas se hará antes que la Unión del Magreb Árabe", asegura un diplomático europeo acreditado en Rabat.

Expertos en este asunto señalaron: Algunos datos indican que esa unión operativa está en marcha. La mitad de los terroristas tunecinos que, a principios de año, se enfrentaron con el Ejército y la Gendarmería en un suburbio de Túnez se habían entrenado en Argelia. Los salafistas argelinos han remodelado su órgano directivo para colocar en él a un marroquí de Tánger, según anunciaron en febrero en una página Web islamista radical.

Los extremistas argelinos han incitado y prestado ayuda a los marroquíes a incorporarse a la lucha en Irak. Del barrio tetuaní de Jamaa Mezuak salieron en 2006 unos 40 hombres rumbo a Bagdad. La célula que los reclutaba y les organizaba el viaje fue desmantelada en diciembre. Sus integrantes, una treintena, fueron juzgados en breve por el Tribunal de Apelación de Rabat cuyo fiscal ha detentado indicios de que la red de Tetuán recibía "apoyo financiero y logístico de movimientos adscritos a la internacional red terrorista Al Qaeda y del Grupo Salafista de Predicación y Combate".

La vinculación con Al Qaeda de los terroristas marroquíes es ante todo ideológica. El gran temor de los que en Europa (España y Francia) se dedican a la lucha antiterrorista es que en el futuro la red marroquí puede convertirse también en una organización bien estructurada y amenazante. El núcleo de Casablanca "constituye una organización terrorista en formación financiada por marroquíes con el propósito de perpetrar atentados contra lugares estratégicos como los puertos, cuarteles militares y comisarías, etc.", como ha revelado el acta de acusación del fiscal del tribunal de apelación de Rabat que no señala a culpables más allá de las fronteras de Marruecos.

La vinculación con Al Qaeda de los terroristas marroquíes es obviamente ideológica. “El gran temor de los que en Europa se dedican a la lucha antiterrorista es que dentro de poco o en un futuro próximo la red marroquí pueda convertirse también en una organización operativa, y no con un hipotético mando central terrorista en Karachi, Kandahar o Argel, sino con sus correligionarios no lejos de las fronteras, los combatientes argelinos.”

El ministro de Interior marroquí precisa que los marroquíes aspirantes a terrorista fueron entrenados en el norte de Malí por los salafistas argelinos antes de partir hacia Irak como combatientes o suicidas. Aquí en Marruecos: “Si los radicales del Magreb logran una unión con posibilidades de más coordinación entre las redes operativas, y si los islamistas marroquíes dispondrán de armas y estarán como se puede deducir intuitivamente, mejor preparados y entrenados, en el futuro, la lucha antiterrorista en esta parte del Magreb será dura y posiblemente larga.