lunes, 14 de mayo de 2007

Las mentiras de Blair

Tony Blair bajo presiones políticas internas ha tomado la razonable decisión de salir por la puerta trasera del 10, Downing Street, no en vano sino obviamente para favorecer a su partido político encabezado por su sucesor Gordon Brown, Blair ha reconocido sus errores al lado de Bush y Aznar por haber invadido Irak. La maldición de Irak nunca se apartará de ellos. El anuncio de su retirada de la escena política hizo ya correr mucha tinta, pese a que su sucesor en el Partido Laborista, Gordon Brown, haya sido el arquitecto del gran éxito de la política económica del Reino Unido en la última década. o sea "En términos macroeconómicos, el balance es muy notable: crecimiento sostenido, pleno empleo, inversión masiva en educación, servicios sociales, infraestructuras, en el sistema nacional de salud (antaño modelo para el resto de los países europeos), etcétera. A pesar de esos grados de inversión pública, los servicios sociales no han vuelto a obtener la eficiencia de la que disponían antes de 1979, cuando comenzó su decadencia. Implantación de un salario mínimo obligatorio, estatuto de independencia para el Banco de Inglaterra, asunción de los protocolos sociales de los Tratados de la Unión Europea (Carta Social Europea), etcétera. En estos años, la renta per cápita británica ha superado a la alemana o a la francesa.

Loretta Napoleoni, la economista italiana, autora de -Yihad: cómo se financia el terrorismo en la nueva economía- nos revela más sobre Blair en este interesante y breve artículo.
Las mentiras de Blair
Por Loretta Napoleoni
Por fin ha salido a la luz la verdadera historia de la frustrada "trama del fertilizante", que pretendía hacer volar el centro comercial Bluewater y un famoso night club de Londres con más de media tonelada de nitrato de amonio. La célula yihadista de Crawley, una pequeña ciudad al noroeste de Londres, fue desmantelada gracias a una gigantesca operación de vigilancia que se prolongó al menos durante 18 meses y se convirtió en una de las acciones antiterroristas más amplias de la historia de Gran Bretaña: 36.000 horas de vigilancia a ambos lados del Atlántico y en Pakistán, miles de grabaciones, cientos de misiones de reconocimiento, que desembocaron en la detención y condena de los terroristas del grupo desbaratado. La operación -denominada en clave "Grieta"- debería haber sido un triunfo para el servicio secreto británico -el MI-5- y, sin embargo, ha sacado a la luz nuevas mentiras que se transmitieron a una crédula opinión pública.

Ante los datos alarmantes que proporciona el sumario de este caso, Gran Bretaña vuelve a hacerse dos preguntas angustiosas: ¿por qué, tras los atentados suicidas del 7 de julio de 2005, el Gobierno de Blair declaró que los terroristas "tenían la piel limpia" (eran desconocidos e incontrolados, en la jerga de los servicios antiterroristas), cuando dos de ellos habían figurado en el radar del MI-5 al menos tres veces durante la Operación Grieta? ¿Por qué los servicios especiales les dejaron escapar de la red de vigilancia sin alertar a la policía de la ciudad en la que residían?...Sigue leyendo Vía Link - El País