lunes, 11 de septiembre de 2006

“War On Terror”

"War on Terror"
Cinco años de guerra llamada “ War on Terror” o la guerra contra el terrorismo, cinco años de lucha feroz y uso de todos los medios de los que disponen EE UU, tras los ataque de 11S. Bush y su administración no han logrado todavía la victoria que deseaban, no obstante parece que los vientos soplan contrariamente a lo deseado…Las guerras de prevención en Irak y Afganistán no se han desarrollado como lo habían planeado y previsto los dirigentes desde Washington.

Al Qaeda sigue amenazando golpear los intereses occidentales en cualquier parte del mundo. Washington continua elaborando nuevas estrategias, y no ahorra tiempo ni esfuerzos recurriendo a todo tipo de acciones y actuaciones, desde el uso de la fuerza militar como lo hizo en Afganistán e Irak y las preparaciones actuales de hacer lo mismo con Iran, hasta imponer nuevas leyes a nivel nacional e internacional, y abrir nuevas cárceles y nuevos centros de detención, en total, desde aquel entonces, entre América y el mundo islámico empezó una nueva era caracterizada por la incomprensión y la desconfianza entre los dos
“bloques que se crearon, el Occidente y el mundo islámico”.

Hoy día pasados ya cinco años, los analistas están mirando con un ojo crítico hacia aquellas actuaciones perversas, actuaciones de la Administración de Bush que tras el 11-S 2001, ha seguido una política de guerras preventivas fuera y lejos del suelo americano, política que muchos dentro y fuera de EE UU han rechazado y siguen rechazando, porque simplemente no ayuda a disminuir la tensión entre los occidentales y el mundo islámico, como no ayuda a irradicar el terrorismo.

Sin embargo en Washington se repite el mismo discurso sobre la obligación y la necesidad de estar siempre en alerta, no importa lo que dicen los políticos moderados aquí o ahí. Bush dice que “La guerra contra los Islamistas tiene que continuar hasta el final, nosotros junto a nuestros aliados vamos a conseguir la victoria”. Pero de otra parte los Jihadistas de los grupos radicales en el rango opuesto en el resto del mundo responden a las amenazas de Bush por otras similares, como hemos podido observar y seguir a través del contenido de sus mensajes mediáticos que emiten de vez en cuando por los canales árabes como Aljazeera, o vía algunos Websites en Internet.

Sólo como un ejemplo de esta política de guerra preventiva, como lo había indicado en uno de sus editoriales, el diario español, el País: “ la admisión por el presidente de que Estados Unidos mantiene cárceles secretas fuera de su territorio para los sospechosos de terrorismo, y de que se aplican en ocasiones métodos de interrogación algo "duros", se ha sumado la confirmación en un extenso informe del Comité de Inteligencia del Senado, cuyo núcleo es una apreciación interna de la CIA, de que no hubo vínculos entre el régimen de Sadam Husein y Al Qaeda. Queda vacía así la tesis que usaron los neoconservadores prácticamente al día siguiente del 11-S para lograr imponer su insensata agenda de invadir Irak, a resultas de lo cual hoy Al Qaeda sí está instalada en el país árabe."

En las próximas elecciones de noviembre, en las que los americanos tendrán cita para renovar la Cámara de los Representantes y una tercera parte del Senado, la cita será sin duda un verdadero examen para la administración americana actual. “Si los republicanos pierden el control de una sola Cámara, los demócratas podrán abrir comisiones de investigación para aclarar las grandes mentiras y abusos de esta Administración.” En los EEUU la opinión pública empieza a darse cuenta del engaño, del gran engaño que ha vivido en estos últimos años.

Además de todo, todas las guerras preventivas que condujeron los neoconservadores contra lo que ellos consideran extremismo o los movimientos islamistas resultaron en guerras inútiles. Para los grupos de descendencia oriental y musulmana, tras los ataques de 11S, en EE UU han tenido que vivir momentos y situaciones difíciles a nivel personal o laboral, las comunidades árabes, persas y paquistaníes, para no citar todas las demás, se sienten señaladas de dedo, puesto que muchos de sus individuos han sufrido de inculpaciones no basadas e incluso de racismo, desde ahí han visto sus vidas cambiar hacia lo peor en algunos casos, estas comunidades han expresado muchas veces su malestar en un país cuya política interior y exterior ha cambiado mucho o por completo tras el 11S, un país que vive desde entonces permanentemente en guerra.