viernes, 1 de septiembre de 2006

El desafío nuclear iraní
El plazo para que Irán suspenda voluntariamente el enriquecimiento de uranio ya ha expirado. “El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) confirmó ayer que Irán no ha suspendido el enriquecimiento de uranio y se quejó de que Teherán no ofrezca la suficiente transparencia y dificulte las inspecciones. Su informe asegura que no se han hallado pruebas tangibles de que el programa nuclear iraní, muy limitado todavía, tenga por objeto usos militares. En cualquier caso, el Gobierno iraní está interesado en jugar a la confusión entre la energía nuclear pacífica, que necesita, y la bomba.”

Científicamente hablando: "La confusión empieza en el hecho de que el uranio enriquecido, si bien en grados de pureza dispares, se emplea tanto en plantas civiles como para fabricar armas nucleares. Lo mismo ocurre con las plantas de agua pesada -Irán inauguró una fábrica recientemente- de las que se puede extraer plutonio, también utilizable para fabricar bombas".
El presidente Bush acerca de este asunto comentó amenazando: "tendrá consecuencias". EE UU quiere debatir pronto en el Consejo de Seguridad la imposición de sanciones económicas y diplomáticas. La UE quizá decida mantener abierta la vía diplomática y siga buscando explicaciones sobre el confuso documento iraní. Y los iraníes aprovechan el momento, pues saben que la situación en Afganistán, Irak y Líbano les favorece y que EE UU necesita de su colaboración.

Si el plazo dado a Irán por el Consejo de Seguridad ha caducado y no servio como presión internacional. La vía de la negociación sigue abierta. Pero la respuesta iraní no es la que cabía esperar como respuesta pública a la discreta pero concreta oferta de la comunidad internacional sobre un programa de "incentivos". Los iraníes han hablado de abrir una "negociación en serio" sobre la cuestión nuclear, pero optan por declaraciones y gestos espectaculares que impiden avanzar por la irremediable vía de la diplomacia.

Entre los iraníes que han decidido no frenar su programa nuclear y las presiones que Washington está ejerciendo sobre la comunidad internacional, la UE quizá de su parte tiene que tomar decisiones difíciles con el resto de los miembros permanentes del consejo de Seguridad. Porque las consecuencias de las cuales habla el presidente Bush, relacionadas al programa nuclear iraní y su confusión, no son nada comparadas a las consecuencias de falta de díalogo, negociación y uso de fuerza como solución definitiva.