sábado, 12 de marzo de 2011

Vergüenza europea

Los 27 países de la UE reunidos en Bruselas en vano han intentado proyectar una imagen de unidad, la crisis libia sigue dividiendo a los líderes europeos por razones que nosotros desconocemos. No parece justo o hay algo que no podemos entender, la locura del dictador libio no es algo nuevo, la intervención de las potencias occidentales como entendemos no quiere decir una invasión del territorio libio o guerra directa contra las fuerzas de Gadafi, no y lejos de lo visto antes en Irak, solo queremos que se tomen medidas concretas para poder limitar el uso de su potencia militar contra su pueblo, queremos ver un apoyo claro y directo a las fuerzas de liberación libia puesta ya en marcha por los rebeldes.


Ver continuar la tragedia libia es una vergüenza para la UE y para la comunidad internacional en general. Cada día la máquina militar de Gadafí compuesta por unas milicias dirigidas por sus hijos comete horribles masacres contra el pueblo libio en diferentes ciudades al este de la capital Trípoli como al oeste. Gadafí en guerra contra su propio pueblo, es el triste aspecto que tiene la crisis libia. Es una vergüenza ver la UE y la comunidad internacional- hasta ahora-sin una posición clara hacia el dictador sangriento Gadafi y, no es suficiente seguir presionando sobre el porque no vale y por lo cierto ya no tiene ningún sentido de seguir por ese camino. Merkel quiere quizás ver más víctimas y más desastres viendo los aviones de Gadafi bombardeando las instalaciones petrolíferas y cometiendo crímenes contra la humanidad, cuando dice que todavía no es tiempo de recorrer a una intervención militar contra él, de ahí hay que constatar que es "muy raro" observar esta posición de la parte de la cancillera alemana ante la grave crisis del pueblo libio para no decir ante una crisis ya catastrófica: donde se viven momentos difíciles después de más de tres semanas de lucha feroz contra el régimen del dictador loco. En la misma sintonía o lógica incomprehensible José Manuel Durao Barroso, sólo habla de lo mínimo:“Vamos a aumentar nuestra cooperación con las organizaciones humanitarias internacionales para aliviar la situación dentro de Libia y en sus fronteras”.

Francia y el Reino Unido no han conseguido convencer a sus socios de la necesidad de actuar de forma contundente incluso con una intervención militar. Como ya hizo por su cuenta este jueves el gobierno francés, los 27 reconocen como interlocutor legítimo al Consejo Nacional constituido por los rebeldes. Lo ha explicado el presidente del Consejo Europeo Herman Van Rompuy: “El actual régimen debe dejar el poder cuanto antes, el Consejo Europeo anima al Consejo Nacional de Transición con sede en Bengasi, que consideramos un interlocutor legítimo”.

Además, según informan las agencias, la Unión Europea trabajará junto a la ONU para garantizar la asistencia humanitaria sobre el terreno. Lo ha explicado el presidente de la Comisión Europea José Manuel Durao Barroso: “Vamos a aumentar nuestra cooperación con las organizaciones humanitarias internacionales para aliviar la situación dentro de Libia y en sus fronteras. Ya hemos desbloqueado 37 millones de euros y desplegado equipos sobre el terreno. Nuestra agencia de control de las fronteras Frontex está desarrollando un plan de contingencia para gestionar un posible flujo de inmigrantes aún mayor. Y estamos listos para destinar más fondos.Van Rompuy ha dicho que la UE estudia "todas las opciones posibles para proteger a la población civil". Sin concretar cuáles son esas opciones, ni si incluyen la intervención militar por la que apuestan París y Londres pero que en Berlín sigue suscitando escepticismo.

Es triste ver este aspecto de divisiones que en realidad son falsas y solo tienen una explicación y, es que al bloque de los países occidentales solo les mueven sus intereses, no se trata de dejadez y no es lo humano, como tampoco se trata de esos valores universales que sólo en teoría compartimos todos con ellos que- cuando observamos bien lo de la situación en Libia- esos valores no son ni más ni menos que unas palabras vacías. ¿Qué quiere ver la señora Merkel, más muertos, una guerra civil más larga, o más: un país dividido?