Salvo que se tratase de una nueva añagaza de Gadafi, la cuenta atrás del régimen libio podría haberse acelerado en las últimas jornadas a juzgar por sus intentos de buscar una salida negociada y por la defección de cargos gubernamentales, como el ministro de Exteriores, Musa Kusa. Sobre el terreno, sin embargo, persisten los combates entre los rebeldes y los leales al dictador, confirmándose un relativo estancamiento de los frentes de guerra que plantea dificultades a ambas partes. Para los rebeldes, el objetivo prioritario consiste en resistir militarmente hasta que el régimen se desmorone. Para Gadafi, en cambio, se trata de hacerlo en el ámbito diplomático, confiando en que la prolongación de la guerra hará mella en las opiniones públicas de los países de la coalición y forzará la retirada... Leer artículo
Fuente: El País - España
lunes, 4 de abril de 2011
Libia y la coalición
jueves, 31 de marzo de 2011
No hay solución con Gadafi
La liberación de Libia seguro ya tiene el aspecto de un largo y doloroso parto. Ya entramos en la quinta semana de combates entre las milicias armadas de Gadafi contra el movimiento de liberación, de ningún lado se puede hablar de victoria o de derrota. El conflicto no avanza. La operación militar de las fuerzas aliadas dio un buen impacto, cuando empezó, pero luego sin efecto de consideración, solo paralizó los ataques aereos de Gadafi, pero la misión de las fuerzas aliadas aparentemente tiene límites por eso no consiguió amenazar seriamente al viejo dictador, la misión militar sólo evitó que las milicias de Gadafi no volvieran a reconquistar Bengazi.
Acerca de este punto o sea, qué misión exactamente tiene la operación militar occidental, un punto delicado acerca de lo cual rodean tantas interrogaciones, no es tiempo de tratar de todo ello aquí. Ahora bien pasamos a ver cómo evoluciona el conflicto libio ¿En qué ha ayudado la cumbre de Londres a Libia, o más claro y concreto, qué apoyo significativo dio al pueblo libio en su lucha contra el dictador? Seguro que no hubo ningún acuerdo sobre el método ideal para liberar Libia de las manos de Gadafi. En Londres, los líderes occidentales y representantes de más de 40 países, intentaron buscar salida al conflicto en el marco de lo que permiten las 2 recientes Resoluciones del Consejo de Seguridad, no faltaron ideas acerca de lo militar y lo político, pero sin iniciativas claras para liberar el país, lamentablemente hubo más divisiones acerca de la situación que vive Libia que sigue sin solución en el horizonte y sin avance.
Hoy, es el primer día después de la Reunión de Londres. Primer retroceso de los rebeldes desde el ataque aliado. Los rebeldes han tenido que retroceder a 200 kilómetros de Sirte, hasta Ras Lanuf. Es la primera vez que esto ocurre desde que la intervención aliada empezó a atacar objetivos militares de Gadafi.Volvemos tras la Conferencia de Londres a terreno libio y al desarrollo de los enfrentamientos. Las fuerzas rebeldes se han tenido que retirar 360 kilómetros al oeste de Bengasi, para protegerse de los bombardeos de Gadafi, según ha confirmado a la agencia EFE un miembro de los rebeldes. La secretaria estadounidense de Estado, Hillary Clinton, también ha defendido la legalidad de una eventual decisión de armar a las fuerzas libias de oposición, y se une así a la idea de Alain Juppé.
Todos los miembros de la comunidad internacional coincidimos que no hay solución al conflicto con Gadafi, así llegó a concluir la cumbre de Londres.La situación no es solo militar, sino política. Cuando haya un alto el fuego verificable, se abrirá un proceso para responder a las demandas del pueblo libio. De ahí, varios líderes europeos desean la participación de los países árabes porque es importante.A la conferencia internacional sobre Libia asistieron siete países árabes: Marruecos, Túnez, Qatar, Emiratos, Kuwait, Líbano y Jordania.
Ante la reunión en la capital británica en la que varios países que diseñan un escenario político para el momento en que concluyan las operaciones militares en Libia. Desde Libia, la enviada especial en el país, María José Agejas, asegura que en Bengasi el Consejo de la Revolución anuncia que no negociará con Gadafi que la única opción es su salida del país. La corresponsal en Londres, Begoña Arce, asegura que existen varios puntos en común pero también discrepancias entre los 40 países que estudian el futuro militar y político de Libia. En Washington, según prensa, Obama ha dicho que el objetivo ha sido evitar una masacre pero da a entender que nada más se puede hacer porque el cambio de gobierno desde dentro.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Por qué no se vaya
Los errores o la locura total del viejo dictador hacen complicar gravemente la situación de crisis que hoy vive Libia. La crisis de Libia es excepcional. No sé por qué no se vaya ya, Libia será mucho mejor sin él. Todos estamos al lado del pueblo libio rebelde: "queremos que se vaya Gadafi ya"...basta ya de sus locuras, burlas, desafíos vacíos y propaganda.
Sin embargo, el caso de este polémico dictador todavía puede suscitar división de opiniones, hay quien piensa lo contrario, piensan que el pueblo libio compuesto de grandes tribus de beduinos, Gadafi les conviene mejor. Es sorprende y no sé qué fines o motivos tienen aquellos que vienen a apoyar a Gadafi. Algunas iniciativas de países de la región como Turquía o Argelia parece que no tienen ningún sentido ahora, viendo lo complicado que es el aspecto de la realidad dolorosa que ha causado el régimen dictatorial desde el 17 de febrero, primero con la exageración de Gadafi con el uso de armas contra su pueblo y segundo con la intervención militar occidental puesta en marcha ya aplicando la resolución de la ONU: es absurdo que los lideres turcos y argelinos todavía llaman al “diálogo y al cese de las acciones bélicas”. ¿Qué tipo de diálogo puede haber cuando un jefe de estado amenaza de eliminar uno a uno su propio pueblo y ataca a sus ciudades con aviones y todo tipo de armas? En la misma lógica absurda varios países como China y Rusia, para proteger sus intereses dudosos llaman a un cese de fuego en Libia hoy. No sé cómo es posible ahora, “un cese de fuego” después de más de un mes de enfrentamientos y feroz represión militar y atrocidades bélicas de la parte de las milicias gubernamentales o ejército (de un gobierno contra su pueblo).
Los bombardeos sobre Libia de la coalición internacional durante los cuatros últimos días han suscitado todo tipo de reacciones en el mundo árabe, de rechazo y dudas a la preocupación y cautela. Los árabes temen que esta intervención justifique otras futuras en la zona, porque no se trata de malas o buenas intenciones por parte de los que conducen la operación en el mar y el cielo de Libia, puede que sea una mera excusa para hacerse con los recursos energéticos de la zona y sobre todo que cause tantas bajas civiles como las que dice pretender evitar o salvar.
En cualquier caso, aún es pronto para saber con certeza cómo evolucionará el apoyo inicial a las fuerzas aliadas, que dependerá en buena medida de la naturaleza e intensidad de las incursiones militares y la nueva situación sobre el terreno.
La voz de la calle, se ha situado del lado de los manifestantes árabes y en contra de los dictadores que apoyaban las políticas occidentales. El complicado caso libio vuelve plantear, sin embargo, nuevos dilemas. Porque una cosa es desear la caída de Gadafi y otra apoyar una intervención capaz de despertar los más siniestros fantasmas de Irak. Porque "lo de Irak no es un recuerdo, allí todo se quedó feo hasta hoy día, por eso muchos de nosotros queremos que la misión militar de las grandes potencias no se convierta en parte del problema. Y si, todos los árabes quieren que se vaya Gadafi, eso no quiere decir que sea una excusa que utilicen los países occidentales para hacerse con el petróleo o intentar dividir a los países de la zona, ayer dividieron Sudan y hoy puede que a Libia le espera el mismo destino.¿Desde cuándo le ha importado a Occidente la democracia en Libia o en otro lugar del mundo?
sábado, 12 de marzo de 2011
Vergüenza europea
Los 27 países de la UE reunidos en Bruselas en vano han intentado proyectar una imagen de unidad, la crisis libia sigue dividiendo a los líderes europeos por razones que nosotros desconocemos. No parece justo o hay algo que no podemos entender, la locura del dictador libio no es algo nuevo, la intervención de las potencias occidentales como entendemos no quiere decir una invasión del territorio libio o guerra directa contra las fuerzas de Gadafi, no y lejos de lo visto antes en Irak, solo queremos que se tomen medidas concretas para poder limitar el uso de su potencia militar contra su pueblo, queremos ver un apoyo claro y directo a las fuerzas de liberación libia puesta ya en marcha por los rebeldes.
Francia y el Reino Unido no han conseguido convencer a sus socios de la necesidad de actuar de forma contundente incluso con una intervención militar. Como ya hizo por su cuenta este jueves el gobierno francés, los 27 reconocen como interlocutor legítimo al Consejo Nacional constituido por los rebeldes. Lo ha explicado el presidente del Consejo Europeo Herman Van Rompuy: “El actual régimen debe dejar el poder cuanto antes, el Consejo Europeo anima al Consejo Nacional de Transición con sede en Bengasi, que consideramos un interlocutor legítimo”.
Además, según informan las agencias, la Unión Europea trabajará junto a la ONU para garantizar la asistencia humanitaria sobre el terreno. Lo ha explicado el presidente de la Comisión Europea José Manuel Durao Barroso: “Vamos a aumentar nuestra cooperación con las organizaciones humanitarias internacionales para aliviar la situación dentro de Libia y en sus fronteras. Ya hemos desbloqueado 37 millones de euros y desplegado equipos sobre el terreno. Nuestra agencia de control de las fronteras Frontex está desarrollando un plan de contingencia para gestionar un posible flujo de inmigrantes aún mayor. Y estamos listos para destinar más fondos.Van Rompuy ha dicho que la UE estudia "todas las opciones posibles para proteger a la población civil". Sin concretar cuáles son esas opciones, ni si incluyen la intervención militar por la que apuestan París y Londres pero que en Berlín sigue suscitando escepticismo.
Es triste ver este aspecto de divisiones que en realidad son falsas y solo tienen una explicación y, es que al bloque de los países occidentales solo les mueven sus intereses, no se trata de dejadez y no es lo humano, como tampoco se trata de esos valores universales que sólo en teoría compartimos todos con ellos que- cuando observamos bien lo de la situación en Libia- esos valores no son ni más ni menos que unas palabras vacías. ¿Qué quiere ver la señora Merkel, más muertos, una guerra civil más larga, o más: un país dividido?