sábado, 19 de marzo de 2011

Ayer en Hiroshima hoy en Fukushima

En trenes, coches, autobuses y otros medios de transporte se ha observado que un gran número de japoneses se desplazan de Fukushima, huyendo de los peligros de radiación atómica, irónicamente en dirección de Hiroshima, una ciudad de más de un millón de habitantes marcada por la tragedia de haber sido la primera en experimentar el horror de una bomba atómica, en 1945. Hiroshima, ciudad japonesa donde murieron unas 140.000 personas y otras 300.000 resultaron heridas o fueron víctimas posteriores de un veneno desconocido hasta entonces: la radiación atómica.

La ironía es triste y dolorosa. Japón, es el país más goleado por la maldición atómica, el único quizás que ha sufrido de la devastación nuclear, y más en estos momentos se encuentra frente a su peor emergencia en décadas por temor a lo que viene - si se trata- del mismo tipo de radiación que mató a miles y redujo a cenizas Hiroshima y Nagasaki, y si llegara a afectar a la población que vive en las cercanías de las plantas nucleares dañadas por el terremoto de Fukushima.

"En Hiroshima y Nagasaki no hubo aviso ni evacuación que previniera a los habitantes y la radiación a la que se expuso la gente fue muchísimas veces mayor a la que hasta ahora han informado las autoridades en la zona afectada". En 1945 tampoco fue un problema involuntario, como pasó con los cuatro reactores de Fukushima de donde viene la amenaza que hoy vive Japón.

Testigos sobrevivientes de la primera bomba, la que cayó el 6 de agosto de 1945 sobre Hiroshima, dicen que entienden lo que está sintiendo la gente que está cerca de las plantas. Que ven con horror “cómo la gente del noreste de Japón huye de sus casas para evitar lo que a ellos les pasó”.

Personas que sobrevivieron en Hiroshima comentan acerca de los sucesos de hoy: “Podemos entender qué viene después” de que se libera la radiación, en referencia a los problemas de salud por los que ellos mismos han pasado.