miércoles, 9 de marzo de 2011

Mohamed VI promete "una reforma constitucional global"

El rey de Marruecos Mohamed VI, ha anunciado hoy en un discurso televisado "una reforma constitucional global". La revolución árabe - si tiene aspectos diferentes - de hacho ya es una realidad que se consolida cada día más a gran escala y como se ha observado los cambios se notan en toda la geografía árabe desde el Atlántico hasta el Golfo Árabe. El viento de cambio ya es imparable. En Marruecos, el cambio tiene una cita histórica, empezó el 20 de febrero pasado. Hoy 20 días después de ese día histórico de revueltas importantes en la mayoría de las ciudades del país, el Rey de Marruecos, en un discurso a la nación ha anunciado efectuar grandes cambios importantes en los próximos tres meses. ¿Será suficiente la iniciativa de MohamedVI a las demandas y las reivindicaciones del pueblo marroquí expresadas durante las protestas populares multidinarias de 20 de febrero?

Primero: La consagración constitucional del carácter plural de la identidad marroquí unitaria y rica por la variedad de sus afluentes, donde la lengua amazig ocupa un lugar central en tanto que patrimonio de todos los marroquíes.

Segundo: Consolidar el Estado de derecho y de las instituciones, ampliar el ámbito de las libertades individuales y colectivas, y garantizar su ejercicio, además de afianzar el sistema de los derechos humanos en todas sus dimensiones política, económica y social, así como en el dominio del desarrollo, la cultura y el medioambiente, especialmente a través de la constitucionalización de las pertinentes recomendaciones formuladas por la Instancia Equidad y Reconciliación así como de los compromisos internacionales asumidos por Marruecos.

Tercero: Hacer de la justicia un poder independiente y reforzar las atribuciones del Consejo constitucional, consolidando de este modo la preeminencia de la Constitución, el imperio de la ley y la igualdad de todos ante la misma.

Cuarto: Reforzar el principio de la separación y equilibrio de los poderes, obrando por el arraigo de la democratización, modernización y racionalización de las instituciones a través de: un parlamento surgido de unas elecciones libres e imparciales, en el que la Cámara de diputados ocupa la primacía, ampliando el ámbito legal y otorgándole nuevas atribuciones, que le permiten ejercer sus funciones de representación, legislación y control de un gobierno elegido, como resultado de la voluntad popular expresada en las urnas y que obtiene la confianza de la mayoría de la Cámara de diputados; consagrar el nombramiento del primer ministro presentado por el partido político que ha obtenido los mejores resultados en las elecciones a la Cámara de diputados, y sobre la base de los votos conseguidos; reforzar la posición del primer ministro en tanto que presidente de un poder ejecutivo efectivo, que asume totalmente la responsabilidad del gobierno y de la administración pública, amén de dirigir y aplicar el programa gubernamental; constitucionalizar la institución del Consejo de gobierno, y explicitar sus competencias.

Quinto: Consolidar los instrumentos constitucionales del encuadramiento de los ciudadanos, mediante el refuerzo del papel de los partidos políticos, en el marco de una verdadera pluralidad, consagrando el lugar de la oposición parlamentaria y la sociedad civil.

Sexto: Reforzar los mecanismos de moralización de la vida pública, vinculando el ejercicio del poder y de la responsabilidad pública al control y rendimiento de cuentas.

Séptimo: Constitucionalizar los instrumentos de la buena gobernanza y de los derechos humanos, además de proteger las libertades.