miércoles, 18 de marzo de 2009

El monstruo se declara culpable de todos los cargos

El monstruo se ha declarado culpable de todos los cargos

El llamado Monstruo de Amstetten se ha declarado culpable de todos los cargos que se le imputaban incluyendo el de homicidio de uno de los niños nacidos como fruto de las relaciones incestuosas con su hija Elisabeth mantuvo durante 24 años.El juicio ha quedado así visto para sentencia después de que Fritzl reconociera todos los cargos después de haber negado al menos seis de ellos tan solo hace dos días.

El monstruo de Amstetten ha admitido todos los cargos de los que se le acusa. Además ha reconocido que "debería haber hecho algo" para evitar la muerte de uno de los siete hijos-nietos nacidos en cautiverio de las violaciones de su hija Elisabeth."No sé por qué no ayudé. Esperaba que el bebé podría superarlo", dijo Fritzl y recordó que estuvo presente en ese parto en 1996. "Me declaro culpable. Debería haber reconocido que el bebé estaba mal", manifestó el acusado, que probablemente recibirá sentencia mañana, jueves.

En esta tercera y última sesión del juicio se ha valorado el estado psicológico del acusado. La experta Adelheid Kastner afirma que debe ser internado en un centro psiquiátrico ya que existe riesgo de reincidencia.

La declaración de culpa de Fritzl ante la Audiencia Provincial de Sankt Pölten se producía dos días después de que el acusado negara parte de los seis puntos de la acusación.Hasta ahora, el acusado había admitido sólo "parcialmente" su responsabilidad en esclavitud y homicidio por omisión, mientras que sí había reconocido su culpa de violación, coacción grave, privación de libertad e incesto.Para la tercera sesión está previsto que se presenten los informes periciales sobre el estado psíquico del acusado y otros estudios técnicos sobre el zulo en el que Fritzl encerró a su hija durante 24 años y donde la violó sistemáticamente.


Elisabeth Fritzl podría haber presenciado el juicio
Según el diario austriaco Kurier, la víctima, de 42 años, no ha estado presente en el juicio pero habría seguido la proyección de su propia declaración, grabada en vídeo, desde la sala de audiencias.Kurier avanza que Elisabeth deseaba observar las reacciones de su padre para integrarlas en un libro que tiene pensado escribir sobre su calvario.

Los abogados del acusado, Rudolf Mayer, y de la víctima, Eva Plaz, así como el portavoz del tribunal no han querido comentar esta información.Mayer simplemente ha indicado que "había personas presentes" en la sala pero que el secreto de sumario le prohíbe dar más detalles.

Fuente - Sankt Pölten-Agencias