Los opositores marroquíes salieron ayer por primera vez a la calle tras la aprobación en referéndum el pasado viernes por más del 98 por ciento de los votantes de una nueva Constitución. Hay quienes consideran las reformas presentadas por Mohamed VI insuficientes y siguen reclamando una «verdadera» Monarquía Parlamentaria. Así lo expresaron unas 3.000 personas en las calles de Rabat convocados por el Movimiento 20 de Febrero y el principal movimiento islámico del país, Justicia y Caridad.
Varias decenas de agentes antidisturbios vigilaron de cerca que no hubiera altercados. Unos 200 jóvenes favorables a las reformas presentadas por el soberano trataron interponerse en el camino de la marcha, que finalmente pudo llegar hasta las puertas del Parlamento.
«Seguiremos reclamando una verdadera Monarquía Parlamentaria», declaraba a ABC Osama Khlifi, uno de los impulsores del Movimiento 20-F, cuando un veinteañero le agredió de una patada.
Los manifestantes gritaron consignas a favor de las revoluciones en otros países árabes. Iban con banderas negras y retratos del integrante del movimiento fallecido hace unas semanas en la ciudad de Safi durante las jornadas de protesta.
El Movimiento 20-F nació a la sombra de las revoluciones árabes. Se empezó a echar a la calle en esa fecha y tres semanas después Mohamed VI anunció que cambiaría la Carta Magna, pero no se han cumplido sus expectativas y consideran que el nuevo texto sigue otorgando al Monarca todos los poderes.
Fuente: ABC - España
martes, 5 de julio de 2011
La oposición marroquí pide más reformas
martes, 31 de mayo de 2011
La Policía interviene contra las protestas del 20 de Febrero
A pesar del silencio de los medios, tanto locales como extranjeros, Marruecos como los demás países árabes está viviendo su modesta protesta contra las políticas del gobierno y en favor de una verdadera reforma del país. La policía volvió a reaccionar con fuerza, como lo había hecho la semana anterior, contra los manifestantes que en Casablanca habían adherido a la invitación a salir a la calle que había lanzado el ‘Movimiento 20 de febrero’, una organización juvenil similar a las que lideraron iniciativas parecidas en otros países del mundo árabe. Por lo menos 10 personas resultaron heridas. Se están produciendo regularmente protestas en Casablanca y en otras ciudades desde febrero, pese a las promesas de cambio y reformas que el Rey había anunciado en su discurso del 9 de marzo
La revolución juvenil poco a poco intenta ejercer presión como nuevo elemento o factor de cambio en la escena política marroquí en el momento en que los políticos marroquíes estarían discutiendo el proyecto de dar mayores poderes y autonomía a los gobiernos locales.También existiría la posibilidad de una reforma más profunda, con la transformación del país en una monarquía parlamentaria, con menos poderes en manos del rey y un mayor peso de la sociedad civil.
jueves, 7 de abril de 2011
El miedo ha cambiado de bando
Las revoluciones no nacen del vacío, sino de la acumulación de la humillación, el castigo colectivo y la marginación. Las razones que motivan el movimiento en las calles árabes son similares, pero las circunstancias son diferentes. La meta final y cómo interactúan las causas serán distintas en cada país debido a sus características: la historia, la estructura social, las relaciones y el grado de coherencia entre sus componentes, las relaciones con la comunidad internacional, y la naturaleza del tirano. Hay muchos denominadores comunes en el ejercicio de los pueblos y en el comportamiento de sus gobernantes, pero no son suficientes por sí mismos para llegar a conclusiones iguales ni a determinar la salida o dibujar un horizonte de futuro.
No hay conspiraciones externas que muevan las revoluciones sociales, como se ha insinuado. Los gobiernos deben responder de manera permanente, y no temporal, a las demandas y escuchar los mensajes del pueblo. Deben continuar presentando iniciativas positivas y serias que contribuyan al restablecimiento de las reformas políticas, con el fin de reforzar los principios de la justicia social y los derechos humanos y proteger la dignidad de los ciudadanos, la libertad, la seguridad, y no sus propios y estrechos intereses... Leer artículo
Fuente: El Periódico.com
domingo, 27 de marzo de 2011
Viva la revolución
Desde el norte de África hasta los países del Golfo, la nación árabe se libera a ritmo rápido y sorprendente. Si desde Túnez empezó la liberación, no sabemos donde puede parar la ola. Es cierto, cada país tiene sus particularidades. Sin embargo se nota que la revolución ya es imparable. Hemos oído hablar de comparaciones entre este o ese país árabe. En Libia el aspecto de la revolución árabe es otro y por lo visto ya tiene dimensión internacional como ya tiene alto precio, y más grave no se sabe cómo se desarrollará el conflicto ni cómo va a terminar. El "todopoderoso loco dictador rey de petróleo" no quiere ceder el poder después de 42 años de dictadora. Gadafi no quiere entender que el movimiento de la historia ha creado ya en Libia otra realidad y la nueva realidad requiere reconocer las reivindicaciones del pueblo como es lógico.

Inquietante para unos y sorprendente para muchos así es la revolución árabe puesta en marcha desde el principio de este año. Esta ola de liberación viene como un milagro o más un choque porque muchos apostaban por la inmovilidad fatal para no decir muerte de la “umma” árabe. El 2011, sorprendentemente, se convierte en el año de la Revolución Árabe. La ola o movimiento de cambios políticos está creando otra realidad en el mundo árabe. Hasta el comienzo de las primeras protestas populares en Túnez, las dictaduras árabes, se creía, que estaban estructuradas para continuar eternamente, de ahí todo el mundo pensaba que el destino de la situación congelada nunca podría cambiar… pero aún así, un día, el polvorín tenía que estallar. Lo que está hoy sucediendo hoy en 2011 es muy próximo a lo que ocurrió en los años ochenta en la Europa del Este. “Hastiadas del falso dilema entre autocracia y teocracia en el que quieren encerrarlas tantos sus gobernantes como el cinismo de la realpolitik occidental, esas juventudes quieren democracia”, deduce un analista europeo.
Los enemigos del mundo árabe, se creía siempre que son esas grandes potencias extranjeras las que impedían el desarrollo normal de la mayoría de los países árabes y, no es secreto la injerencia en los asuntos internos de las naciones árabes, pero cómo podría ocurrir eso sin la complicidad de estos dictadores corruptos y podridos, dado que su máximo interés es proteger su continuación en el poder hasta el punto de ver crear un nuevo fenómeno de regímenes políticos en la zona árabe: las repúblicas hereditarias.
En su discurso el 1 de febrero de 2011, Barack Obama expresó sus ideas de forma bien clara acerca de lo que sucedía entonces en Egipto. “Es así la historia, si la entendemos como “el progreso de la humanidad hacia mayores cotas de libertad y justicia, se ha puesto súbitamente a galopar en el mundo árabe”. Dijo Obama: “En los últimos días, la pasión y la dignidad que han demostrado los ciudadanos de Egipto han sido una inspiración para todos los pueblos del mundo, incluido el de Estados Unidos, y para todos los que creen en que la libertad humana es inevitable”.
Desde el Atlántico al Golfo, el mundo árabe es, sin duda, muy complejo y plural. Y no obstante -como lo demuestra el movimiento de protestas- ese universo sorprende por la existencia de profundos elementos de identidad común. "No solo relacionados con la historia, la lengua, la cultura o la religión, sino de palpitante actualidad". Desde Túnez, Libia, Egipto, pasando por, Jordania, Siria hasta Yemen y Bahrein, el mundo árabe está hoy unido más que nunca por un nuevo lema: Viva la revolución.
En el mundo árabe el fracaso de las elites políticas y económicas es general donde la creatividad es imposible porque todo está controlado y orientado por los guardianes de las dictaduras. A aquello se añade el factor de la explosión demográfica origen de poblaciones masivamente juveniles que constituyen la mitad o hasta las dos terceras partes de los habitantes. Estas nuevas generaciones de jóvenes ya tienen algún tipo de estudios y, sobre todo, saben lo que está pasando en el mundo gracias a los canales de TV vía satélite, Internet y cybercultura.