lunes, 10 de enero de 2011

Hacia el Derecho a Autodeterminación y Democracia en Túnez y Argelia

Después de tres semanas de violencia, revueltas, inmolaciones y pillaje que resultaron de la grave explosión popular en Argelia y Túnez -con muertos, heridos y detenidos- que según una lectura inmediata tienen simplemente una causa en boca de las autoridades en Argel Y Túnez, pero en realidad el descontento social no viene del aumento de precio de los productos básicos, incluyendo los del modesto pasar de cada día. El descontento viene de la crisis económica y comercial, falta de trabajo, el descontento y la rabia vienen del pero, de la desigualdad. La revuelta tiene otras razones más profundas: “traducen un completo bloqueo político e institucional, propio de la condición autoritaria de ambos regímenes, dictaduras de hecho. Personalidades fuertes y desconfiadas con la democracia, Abdelaziz Buteflika y Ben Alí, septuagenarios ambos”. Liderando los dos regímenes del Magreb, en buena sintonía con las potencias occidentales- Sobre todo Francia Y Estados Unidos- silenciosos hasta ahora, mientras sigue la atroz opresión a los jóvenes y cada día la revuelta popular cobra más muertos(hasta hoy, 5 víctimas mortales en Argelia y 20 muertos en Túnez)Presidentes entre comillas electos y siempre al poder o eternamente con métodos bien conocidos –no es un secreto- debido a la falsificación metódica de las elecciones, aquellos presidentes electos pueden gobernar eternamente, y más grave sin efectuar ningún cambio notable o significativo en las políticas gubernamentales, no quieren aceptar la democratización con excusos falsos o bajo el miedo al desorden.”El error es mayúsculo y el mundo rebosa de ejemplos de que la libertad política y de expresión son, y de lejos, el mejor marco para abordar los problemas” “La epidemia democrática, relativamente reciente, es mundial y ya se ha propagado del Este hasta los lejanos países de Asia y America Latina , ha hecho progresos inimaginables, pero en el Magreb donde los líderes piensan de otra forma, lamentablemente, la rechazan en nombre de la seguridad nacional para garantizar quedarse en el poder eternamente pese a las revueltas o el descontento popular.