martes, 28 de marzo de 2006

Visión de una solución
Los partidos políticos marroquíes tendrán de plazo hasta el próximo 30 de marzo para hacer sus sugerencias a la propuesta de autonomía para el Sahara que está elaborando el Gobierno de Marruecos, según informaciones publicadas en el diario 'L'Economiste' en su edición del 06.03.2006.

El 18 de enero 2006, el representante del Reino de Marruecos en la ONU, Mohamed Benouna había anunciado que: 'Marruecos tiene intención de presentar un plan que se basa en la idea de la autonomía' (para el territorio del Sahara), tras afirmar que 'el plan Baker está muerto ya que no ha sido aceptado por una de las partes'.

Benouna precisó que el Gobierno de Rabat presentará su plan de autonomía el próximo mes de abril, en primer lugar, al nuevo enviado especial de la ONU para el Sahara, el holandés Peter Van Walsum, y después al Secretario General de la organización, Kofi Annan.

El plan Baker, elaborado por el anterior enviado especial de la ONU para el Sahara Occidental, el ex secretario norteamericano de Estado James Baker, ese plan preveía un periodo transitorio de autonomía antes de la convocatoria de un referéndum de autodeterminación en la ex colonia española, lo que fue rechazado por Marruecos.

Desde el mes de enero se iniciaron las consultas entre los partidos políticos bajo los auspicios de la Casa Real marroquí y el Ejecutivo del Primer Ministro, Dris Jettu. El Gobierno marroquí tiene previsto presentar su propuesta a las Naciones Unidas en el mes de abril, coincidiendo con la evaluación semestral que realizará el Consejo de Seguridad sobre la cuestión del Sahara.

Recientemente durante su tercera visita oficial a la región del Sahara, el Rey Mohamed VI, anunció en un discurso desde la ciudad de Layún, su visión de una autonomía para los territorios del Sahara: “Nuestra primera causa está experimentando, en el ámbito internacional, progresos y novedades, desde que las Naciones Unidas se aseguraron de la imposibilidad de aplicación del 'Plan de Arreglo de la ONU'. En su lugar, ha aparecido la necesidad de una solución política negociada y aceptada por todas las partes.”

“En armonía con tal orientación, que goza del apoyo internacional y de la ONU, nuestro país no cesa de mostrar su disposición para encontrar una solución política que garantice a los habitantes de la zona, la gestión de sus asuntos regionales, en el seno de la inalienable soberanía nacional y territorial.” Añadió en su discurso hablando de los planes de una autonomía como solución política y democrática a la cual aspiran los habitantes de la región.

El periódico el País en su editorial del 26 de marzo comentaba que: “Mohamed VI daba a conocer un plan de autonomía para el territorio, del que no se sabe nada”, y ha quedado encargado de elaborar un Consejo Consultivo de 140 miembros, nombrados por el monarca.

Añade el diario español: “Asimismo se sabe que Rabat teme que el PP español, siguiendo la línea de su anterior líder y jefe de Gobierno, José María Aznar, pueda atacar el plan de la propuesta marroquí, limitando así el margen de maniobra del Gobierno español. También indica El País que el primer ministro marroquí, Driss Jettu, se entrevistó secretamente el pasado día 8 de marzo en Bruselas con Aznar, para rogarle que no se opusiera al proyecto, como ya había hecho cuando estaba en el poder hace dos años ante un planteamiento similar.

¿Una autonomía marroquí?, la propuesta de Marruecos, todavía está en su primera fase, porque se trata de una visión política y no de una solución. Una solución aceptada por todas las partes, nunca ha sido ni será fácil. Se complican las negociaciones más y más entre Argel y Rabat, cada vez que Marruecos de una parte y los independistas de otra, se encuentran cerca de un acuerdo o solución.

Veremos, cómo se va a desarrollar, en un futuro próximo, esta nueva propuesta de una ‘autonomía del Sahara’. ¿Habrá negociación y aceptación o rechazo de la idea de una autonomía? ¿Y, qué reacciones se esperan de la parte de la comunidad internacional? Porque si la idea será rechazada de las demás partes; la cuestión del Sahara volverá de nuevo a la primera casilla, es decir el problema continuaría tal como es y como ha sido durante décadas, sin entendimiento y sin solución, sabiendo que los planes de arreglo y las propuestas anteriores condujeron a un callejón sin salida. A.Axdiri (Tiempos de cambio)