jueves, 30 de marzo de 2006

¿Fin de la violencia?
Marcelo Risi

BBC Mundo, España
Varios analistas llaman a la cautela frente al anuncio de la tregua de ETA.
Casi todas las valoraciones sobre el anuncio de ETA son positivas. Al mismo tiempo no faltan matices y llamamientos a la cautela.
El contexto es la disposición del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, aprobada por el Congreso en mayo de 2005, de una salida conversada del conflicto siempre y cuando ETA abandone "definitivamente" las armas.
El Partido Popular (PP), el principal partido de oposición, fue el único en rechazar esta posibilidad.
ETA no ha cometido atentados mortales en los últimos dos años, hecho que por parte del gobierno y analistas cercanos a éste se interpretaba como síntoma de la disponibilidad para dejar la lucha armada, sin dejar de demostrar que mantienen cierta capacidad operativa.
Esto último está en tela de juicio, ante las desarticulaciones sucesivas de las cúpulas directivas de ETA y las detenciones de decenas de sus militantes, así como la desarticulación en gran medida de su entorno social en el País Vasco.
Asimismo ETA habría tomado nota de que luego de los atentados del 11 de septiembre del 2001 en EE.UU. -y el 11 de marzo de 2004 en Madrid- es cada vez más difícil justificar la persecución de determinados fines mediante las armas.

"Toda la cautela es poca"
Las autoridades españolas piden "cautela" y "prudencia". El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo tanto en el Parlamento como en conferencia de prensa posterior que la posición del Ejecutivo ante el anuncio de alto el fuego de ETA es "de cautela y de prudencia".
Manifestó su deseo de "contar con todas las fuerzas políticas" y mostró su optimismo en que "ahora nos una a todos la esperanza".
Zapatero adivirtió también que cualquier proceso de paz que surja en el futuro será "largo" y "difícil".
La vicepresidenta del gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, señaló que el anuncio es "una buena noticia", aunque recomendó que "toda cautela es poca".
No es algo disparatado pensar la situación creada en 1981, con la división de ETA en una rama política y otra militar

Luis Asensio, analista
Por su parte Mariano Rajoy del PP, declaró que "el único comunicado que espera es el anuncio de su disolución y el fin de sus actividades criminales".
Por lo tanto el anuncio no sería otra cosa que "una pausa, no es una renuncia a la actividad criminal, no pide perdón a las víctimas del terrorismo", añade.
La tesis el PP, que se ha opuesto frontalmente a la posibilidad de cualquier negociación, "no se puede pagar ningún precio político a una actividad terrorista", concluyó Rajoy.
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