jueves, 30 de marzo de 2006

Terrorismo Inter--Irak
Liberada la periodista americana Jill CAroll

La periodista estadounidense Jill Carroll, secuestrada desde hace más de tres meses en Iraq, ha sido liberada, informó la agencia italiana Ansa. La joven se encuentra “bien de salud". Ella misma ha comparecido poco después de su liberación y ha asegurado que los secuestradores la habían tratado bien.

El líder del Partido Islámico Iraquí, Tarek Hashimi, cuyo partido ha trabajado activamente para mediar por la liberación de la periodista, confirmó la liberación. Fuentes del Ministerio del Interior precisaron que Jill Carroll se encontraba en buen estado de salud, lo que pudo comprobarse minutos después cuando la joven apareció en televisión.

Carroll, de 28 años y periodista del "Christian Science Monitor", fue secuestrada cuando se disponía a entrevistar al conocido líder suní Adnán al Duleimi, y su traductor fue asesinado por los captores en el acto.

"Los secuestradores me trataron muy bien"

Poco después de su liberación Jill Carroll ha aparecido en la cadena "Bagdad Televisión" y ha declarado que sus secuestradores la habían "tratado muy bien".

Vestida con un riguroso velo islámico, Carroll ha revelado que permaneció cautiva en una habitación "con un mobiliario muy básico" donde las ventanas estaban cerradas a cal y canto y con los cristales traslúcidos.

Llegando a sonreír en algún momento, Carroll dijo: "me permitieron leer periódicos en una ocasión, así como ver la televisión, aunque no fue suficiente para seguir lo que estaba pasando en el mundo". "Estoy ansiosa por reencontrarme con mi familia", dijo.

Además, dijo que le permitieron "tomar alguna ducha de vez en cuando", y de hecho solo pudo caminar en todo ese tiempo para desplazarse de su habitación hasta el cuarto de baño. "Pero me trataron muy bien y nunca me pegaron", dijo.

Carroll explicó que esta misma mañana sus captores le anunciaron: "Vas a ser liberada", y poco después lo fue efectivamente.

Las amenazas
Sus secuestradores habían amenazado con matarla si no se cumplían sus exigencias. Los captores, identificados como miembros de la "Brigadas de la Venganza", habían exigido como contrapartida para su liberación la excarcelación de ocho mujeres presas en Iraq, a través de varios vídeos aparecidos en cadenas de televisión árabes.

Las autoridades iraquíes pusieron en libertad a varias de las presas, pero afirmaron que su decisión no tenía relación alguna con las exigencias de los secuestradores.

Más de 200 extranjeros y miles de iraquíes han sido secuestrados desde la invasión de Estados Unidos en 2003. Vía Link-- [AGENCIAS 30 de marzo de 2006 ]