viernes, 11 de febrero de 2011

El Faraón no quiere ceder el trono

Este viernes, día de las plegarias en las mezquitas de Egipto, seguro será un día muy difícil y complicado. Cabe imaginar un recrudecimiento de las protestas y es posible que estas solo puedan ser detenidas por el uso de la violencia. ¿Aceptará el Ejército disparar contra el pueblo? No es esa la misión de los tanques concentrados últimamente en las calles de El Cairo y más allá en las ciudades grandes y otras menos importantes ¿Cómo actuarán los soldados… y qué será el segundo comunicado del ejército egipcio tras el comunicado número 1 de hoy?. Los tanques salieron a poner orden y proteger a Egipto y los egipcianos, como hemos visto.¿Cambiarán mañana si se endurecen las protestas?Hasta ahora los militares egipcios se han negado a reprimir a los manifestantes. ¿Puede actuar el ejército egipcio de otra manera mañana o los días que vienen? El ejército pretende estar de acuerdo con las peticiones del pueblo, pero al mismo tiempo sigue recibiendo ordenes del Mubarak. Por eso reina la confusión.Hasta cuando puede durar esta ambigüedad de la parte del ejército.

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Muchos comentaristas y políticos opinan sobre una transición ordenada desde dentro del régimen sin entrar en detalles en todo caso es “Es delirante pensar en una transición hacia la democracia con Mubarak en la jefatura del Estado. Por mucho que lo proponga él mismo, que lo apoye la cúpula de su régimen, que lo desee Israel y que estén dispuestos a aceptarlo tantísimos asustadizos políticos occidentales. La salida de Mubarak es lo mínimo que pueden aceptar los jóvenes egipcios que salieron a la calle el 25 de Enero. “Cuando la historia se acelera, es muy difícil detenerla. La represión de las dictaduras, la realpolitik de las cancillerías, los sofismas de la geoestrategia lo intentan, vaya que lo intentan, pero no es sencillo doblegar a un movimiento popular valiente y con ideas primordiales y claras. Ocurrió en la Europa del Este, está ocurriendo en el mundo árabe hoy”, comentaba ayer un experto europeo acerca de la crisis egipcia.

Es peligroso ver la testarudez de Mubarak y la ceguera de los apoyos que recibe del exterior. Es peligroso ver a Egipto caminar hacia confrontaciones sangrientas o el estado de anarquía. La tensión entre los manifestantes puede desencadenar choques de violencia. Esperemos todos que ese no sea el capítulo próximo que Mubarak quiere ver antes de que decida abandonar el poder.