jueves, 14 de mayo de 2009

El Papa entre dos Muros

El Papa reza ante el Muro de las Lamentaciones y condena el muro de separación levantado entre Israel y Cisjordania

El Papa después de haber visitado tres lugares santos y venerados por los musulmanes, judíos y cristianos en Jerusalén: la mezquita del Domo de la Roca, el Muro de las Lamentaciones y el Cenáculo, a su llegada a Aida a dos Kilómetros de la ciudad Cisjordana de Belén el Pontífice expresó su condena al muro levantado por Israel.

El Papa ha condenado el muro construido por Israel durante su visita al campo de refugiados palestinos de Aida, a dos kilómetros de la ciudad cisjordana de Belén, en el que viven unas 5.000 personas y que se encuentra a apenas 15 metros del muro de seguridad levantado por Israel y considerado ilegal por la comunidad internacional. "En un mundo en el que las fronteras están siempre más abiertas, al comercio, a los viajes, a la movilidad de las personas, a los intercambios culturales, es trágico ver que aún se siguen levantando muros", ha dicho el Pontífice.

"¡Cuánto deseamos ver los frutos de la difícil tarea de edificar la paz, cuánto rezamos de manera ardiente para que acaben las hostilidades que han llevado a la construcción de este muro", ha afirmado el Papa. El Papa ha sido recibido a su llegada a Belén por el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas. Ante él, el Pontífice ha "suplicado" a todas las partes implicadas en el "antiguo" conflicto, que dejen a un lado cualquier rencor y contraste que aún se interpone en el camino de la reconciliación.

El martes, Benedicto XVI visitó tres lugares santos y venerados por los musulmanes, judíos y cristianos en Jerusalén: la mezquita del Domo de la Roca, el Muro de las Lamentaciones y el Cenáculo, donde Jesús celebró la Última Cena. Además, celebró una misa en el valle de Josafat, en las faldas del Monte de los Olivos, otro lugar relacionado con la historia de la Salvación.

El Papa, que se convirtió en el primer pontífice que ofició una mise al aire libre en Jerusalén, también fue el primero en la historia que pisó -descalzo, como es preceptivo en la liturgia musulmana- la mezquita del Domo o cúpula de la Roca, el tercer lugar más sagrado del Islam y desde el que, según la tradición, subió al Cielo el profeta Mahoma.

Ante el Gran Mufti (máxima autoridad religiosa musulmana) de Jerusalén, Mohamed Ahmed Husein, el Papa abogó por un "diálogo sincero para construir un mundo de justicia y paz para las generaciones venideras". EPF / CGS

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