jueves, 14 de febrero de 2008

Las caricaturas danesas vuelven a abrir la crisis

Ayer y en un acto de provocación, que en el pasado ya había causado tanto daño y graves consecuencias, ayer17 diarios daneses volvieron a publicar en sus portadas las famosas caricaturas danesas que tanto odio y confrontación han levantado en el mundo islámico hace dos años. El pequeño país nórdico de 8 millones de habitantes ha vuelto con este acto a abrir una nueva confrontación con el mundo islámico y las comunidades musulmanas que viven en Occidente. Se cree que la violenta reacción mediática danesa ha sido desencadenada al día siguiente de que se conociera que un grupúsculo de tres extremistas, un danés y dos otros individuos de origen magrebí( tunicinos) acusados de preparar llevar un atentado contra el dibujante Kurt Westergaard, autor de las famosas caricaturas, sabiendo que los servicios de inteligencia danesa solo dieron la noticia de un estado de preparación pero sin dar pruebas materiales del plan del crímen . Se comenta en la prensa danesa que el objetivo de republicar las caricaturas no es con la intención de armar un nuevo escándalo sino que el acto es o era para: “reafirmar que el concepto de la libertad de expresión es sagrado”.

Junto a las caricaturas pueden leerse los editoriales firmados por los directores de los periódicos. Aunque con diferentes palabras y estilo, todos a una, expresan su convicción de que nadie debe temer por su vida por hacer su trabajo. Escriben además que el avanzado plan de matar a sangre fría al dibujante y a su mujer, no es solamente un ataque contra aquellos -que desde hace dos años permanecen en paradero desconocido y bajo severa vigilancia policial- sino contra la sociedad danesa y la forma de vivir y de pensar al estilo occidental.

Los periodistas se refieren al plan de asesinato contra Kurt Westergaard, autor del dibujo que representa al profeta Mahoma, con barba tupida y negra y cara de pocos amigos, con una mecha de bomba encendida en el turbante, publicado en septiembre del 2005, en el «Jyllands Posten».

la comunidad islámica que vive en Dinamarca cuenta con una pequeña minoría de dos cientos mil daneses de orígenes distintos, una comunidad que no tiene nada que ver con el pensamiento ideológico extremista. El ministerio del Interior teme represalias y una nueva ola de violencia callejera. Se ha reforzado la vigilancia en plazas y calles de Copenhague y Arhus para evitar choques sangrientos callejeros entre musulmanes y daneses.

La republicación de estas viñetas viene como respuesta inmediata a las acusaciones al grupo criminal de presuntos extremistas tras ser abortado su intento acto de terror que todavía no se sabe si hay pruebas o evidencia judicial de su verdadera existencia, viene a explicar que siempre hay posibilidad de que se estallen choques de violencia y afrontamientos por algunas interpretaciones absurdas y reacciones debidas al no entendimiento entre culturas y civilizaciones.

Con esta nueva crisis añadida a la que se había estallado en febrero del 2006, los periódicos y los medios de comunicación daneses, u otros, en general, en vez de informar sobre la cultura islámica y la convivencia que exige un mundo multicultural, en el que estamos viviendo y copartiendo espacio- en armonía o no- juntos -en vez de apagar la mecha y llamar a vivir en paz con el respeto mutuo o de explicar que tres extremistas no representan en nada el mundo islámico, han optado por abrir la crisis y encender la mecha. Y si mañana, si las cosas se ponen feas y/o que se estalle el choque de civilizaciones, los mismos responsables de los periódicos daneses serán los únicos responsables de haber vuelto a generar odio y inflamar la crisis de nuevo, además de generar pérdidas millonarias por el boicot a los productos nacionales daneses, como asimismo arriesgar la vida a cientos de personas.