domingo, 27 de enero de 2008

Fútbol africano

"Curiosamente, pese a la distancia geográfica casi irrisoria (el Estrecho es realmente estrecho, con menos de 15 kilómetros), los españoles no se arriesgan a dirigir conjuntos africanos"

Ndoye El Hadj Amadou
Las Palmas de Gran Canaria

África forma parte del mundo y el mundo está en África. Eso se puede ver si se miran los nombres, apellidos y trayectorias de algunos protagonistas de la 26° Copa de África de las Naciones (CAN) que empezó con la difícil victoria de Gana sobre Guinea. Van a salir a la cancha 368 jugadores que sudan la camiseta en 44 países distintos. De Francia vienen 57 jugadores, de Inglaterra 48, de Italia y España 9. Hay jugadores que evolucionan en campeonatos tan «alejados» como los de Chipre, Suecia, Méjico, Estados Unidos, Kuwait,... etc. Si Nigeria, Camerún, Senegal, Marruecos acudieron a paisanos de la diáspora, Egipto, Sudáfrica y Túnez confiaron en sus seleccionados locales.

Sudán es el único país africano cuyos 23 seleccionados evolucionan en el campeonato local. Egipto es la segunda nación con más elementos del campeonato casero, con 17 jugadores. Gana 2008 va a ser una tierra de encuentros y reencuentros para varios competidores. En el 2001, en Trinidad y Tobago, el equipo de Francia se quedó con el galardón de la FIFA de los sub-17. Aquel equipo, lo integraba Emerse Fae, marfileño que nació en Francia pero juega hoy para Costa de Marfil. Otro militante del conjunto de esa época es el galo Jean François Jodard, hoy entrenador del equipo de Mali. Chauki Ben Saada del actual equipo de Túnez, también ganó el trofeo de Trinidad. Varios africanos nacieron en otros lugares pero escogieron un equipo del continente de origen a la hora decisiva.

Es el caso del marroquí Maruaan Chamak, estrella del Burdeos (Francia). Frederic Kanouté jugó para una selección juvenil de Francia pero ha elegido finalmente las filas de Mali. Quincy Owusu Abiyu llegó al mundo en Amsterdam. Ya vistió la camiseta naranja de Holanda a raíz de la Copa de la FIFA del 2005 de los sub-20. Hoy luce los colores de Gana. Pero quizás el futbolista de trayectoria más curiosa sea Peter Odemwingie. Su cuna es Tachkent (Usbekistán), su madre rusa y su padre nigeriano. Hoy es empleado del Lokomotiv Moscú pero lo contrataron antes clubes de Nigeria, Bélgica y Francia. El portero marfileño Stephan Loboue estuvo en la selección sub-18 alemana. Su entrenador en aquel entonces era Uli Stilieke , bien conocido por los madridistas. Stilieke fue el entrenador de Costa de Marfil hasta hace unas tres semanas. Se le enfermó el hijo en Alemania y tuvo que dejar su puesto de trabajo al galo Gérard Gili. Numerosos son los entrenadores europeos y hasta latinoamericanos en el fútbol africano. El entrenador de Gana, Claude Leroy dirigió ya los equipos de Camerún, Senegal y República Democrática de Congo.

El que lleva las riendas del equipo sudafricano es el famoso Carlos Alberto Parreira, ganador de la Copa del Mundo de Corea-Japón 2002. Él había entrenado a Gana en los años 70 y dejado una indeleble impronta. A los ghaneses en aquellos años se los llamaba «brasileños de África» por su elegancia y habilidad. Guinea está liderada por el galo de origen magrebi Robert Nouzaret, a quien uno ha visto jugar varias veces cuando estudiaba en Lyon (1969-1975). La presencia de los entrenadores europeos es un tema bastante controvertido. Los hay que consideran que se debe aprovechar su «ciencia». Esos los llaman «brujos blancos». Otros piensan que traban la espontaneidad y creatividad de los jugadores, que son mercenarios demasiado bien pagados si se observan los resultados logrados. El portugués Arthur Jorge, el francés Philippe Troussier y el alemán Berti Vogts ya tienen experiencia africana. Curiosamente, pese a la distancia geográfica casi irrisoria (El Estrecho es realmente estrecho, con menos de 15 kilómetros), los españoles no se arriesgan a dirigir conjuntos africanos.

Por causa del número cada vez más elevado de profesionales africanos que brillan en sus campeonatos, Europa comienza a tomar en cuenta el fútbol africano. A varios clubes les molesta la ausencia de sus jugadores entre enero y febrero de cada dos años y tienen que reforzar sus plantillas cuando se juega la CAN. Juan Laporta viajó a Senegal en noviembre y dijo que se debería desplazar la fecha de la CAN. Es que en junio, en varios países africanos hace calor o llueve. Además junio puede coincidir con la Eurocopa. ¿Cómo conciliar intereses opuestos? Los entrenadores de clubes que ven partir a sus jugadores a la CAN suelen desear que las selecciones de sus jugadores tengan el recorrido más corto posible. Los hinchas anhelan por lo contrario ¿A quién escuchará Dios en este amplio mercado de intereses, pasiones y sentimientos encontrados?
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