lunes, 1 de marzo de 2010

Tiempo de ayudar a Chile

Hace poco más de seis semanas Haití era devastado por un terremoto que ha dejado alrededor de 300.000 muertos, la catástrofe conmovió al mundo, la ayuda y las donaciones llegaron a Haiti desde los cuatro puntos del Globo, siendo Haiti un estado en bancarrota y víctima de un terrible terremoto conmovió a la comunidad internacional que no tardó venir a su socorro con ayudas importantes. Ayer Chile sufrió uno de los más intensos terremotos de (la historia), de 8,8 grados en la escala de Richter, el segundo más potente en los últimos veinte años (tras el de 9,1) que se registró en las costas de Indonesia en el 2004 y que desencadenó un Tsunami que llevó la vida de más de 220.000 personas.

Con más de 200 volcanes, la geografía chilena registra la mitad de la actividad sísmica del mundo y a lo largo de su historia ha sufrido varios terremotos como el de 1960 en Valdivia, al sur de Santiago, que con una intensidad de 9,5 en la escala de Richter es el más potente registrado nunca en el mundo ( causó alrededor de tres mil muertos).

Los primeros datos oficiales hablan hasta ahora de 750 víctimas mortales (según datos ofrecidos vía Twitter, Facebook e Internet)… hay posibilidad de que esta cifra se superará en los tiempos que vienen. Las imágenes que se difundieron durante todo el día de ayer no son tan impactantes como las de Haití, pero la catástrofe aún tiene ahí como en Chile puntos de semejanza. Expertos dicen que lo que evitó daños devastadores -a escala mayor - son las construcciones antisísmicas introducidas desde 1960 en la elaboración de los planes de levantar casas e edificios en casi todas las ciudades de Chile, “pese a la desgracia y la interinidad política que supone el hecho de que el presidente electo, Sebastián Piñera, no haya tomado aún posesión y el puesto lo ocupe Michelle Bachelet, ofreció al mundo la imagen del país moderno que es”. Según ha comentado la prensa ayer, un país que sabe cómo afrontar los retos, la crisis y los problemas en circunstancias difíciles.

Las zonas más dañadas, al sur de la capital, no sólo requieren ayudas importantes urgentes de la comunidad internacional sino toda la solidaridad y el apoyo de la comunidad internacional ya que aunque el nuevo presidente Piñera anunció que va a destinar el 2% del presupuesto a la reconstrucción, tal vez es una buena mrdida pero sin duda insuficiente teniendo en cuenta la escala de la destrucción. España y los países árabes con los lazos históricos y culturales que tienen con ese país, deberían jugar el papel de sensibilizar al resto del mundo sobre todo EEUU y la Union Europea que en teoría siempre lideran iniciativas de la comunidad internacional, sabiendo lo poco que son interesados en el desarrollo y los problemas de Latinoamérica.