miércoles, 31 de marzo de 2010

Padre de Internet pide libre acceso a datos

Los países deberían ser juzgados según el acceso de sus ciudadanos a los datos públicos, le dijo a la BBC el inventor de la web, el británico Tim Berners-Lee(creador del código que permite la existencia de la internet). En su opinión, "la apertura de la información y la neutralidad de la red" deberían ser consideradas tan importantes como la libertad de expresión.


Berners-Lee es un asesor de un proyecto en el Reino Unido (data.gov.uk) que ofrece a cualquier usuario resmas de documentos del sector público que antes permanecieron ocultos. La apertura de datos podría ahora considerarse como un derecho básico de los ciudadanos, añadió el ingeniero y maestro de la informática.

"Naturalmente hay derechos más fundamentales pero, en una sociedad democrática, para que funcione la democracia el electorado debe estar informado", comentó a la BBC. Sus declaraciones se dan después de que en Venezuela el gobierno cuestionara la validez de tener un libre acceso a la información en internet y tomó medidas para regular la red de una u otra manera.

Si la internet pudiera verse a simple vista, se vería así. Imagen: Opte.org

"No puede ser una cosa libre donde se haga y se diga lo que sea", exclamó en un llamado a la regulación el presidente Hugo Chávez, tras un incidente en el que una página de noticias publicó el comentario de un usuario con información falsa sobre un ministro.

El incidente provocó el pedido a la Asamblea Nacional a que legisle para que "todas las actividades que ocurren en el territorio nacional" sean "sometidas a una regulación legal". Por otra parte, en Brasil el acceso a los datos públicos le han dado al ciudadano el poder de exigirle cuentas claras a las instituciones y a los funcionarios públicos.

El periodista Fernando Rodrigues creó la base de datos en línea Politicos do Brasil, que contiene los detalles de las finanzas de campaña de 400,000 políticos, así como de la fortuna de muchos de ellos. El sitio, inaugurado en 2000, ya le ha costado la cabeza a varios dirigentes y, a medida que la información se hace más completa, su poder se incrementa.

Rodrigues dijo a la BBC que cree que su sitio contribuyó al retiro de sus funciones de cientos de políticos después de los comicios municipales de 2008 en Brasil. "Apenas seis meses después de las elecciones, 343 alcaldes y legisladores ya habían sido depuestos porque había tanta información disponible sobre ellos que se volvió fácil identificar sus fechorías durante el proceso electoral", expresó.

Entre tanto, hay otros países menos generosos con su información pública, aunque permiten a sus ciudadanos tener acceso de otras maneras. En India, por ejemplo, el Acta de Derecho a la Información de 2005 ha tenido muy buena recepción. Hasta ahora, se han presentado unos dos millones de solicitudes para acceder a la información.

Yamini Aiyar, del Centro de Estudios de Políticas, afirmó que el público indio se ha adueñado del acta. "La gente monitorea el acta, se mantiene al tanto de ella, cuestionando al gobierno", dijo a la BBC. "Pienso que ese tipo de propiedad común es una de las mayores lecciones que India le puede dar al mundo", completó.

Aun así, tanto en India como en Brasil, a los activistas les gustaría ver que sus gobiernos sean más activos en la publicación de la información. Pero, aunque en todo el mundo aumenta el clamor por gobiernos abiertos, algunos en Estados Unidos y en el Reino Unido advierten que la sola publicación de esos datos no es la panacea.

Para ellos, el peligro es suponer que todo lo que necesitamos son estos crecientes volúmenes de información sin que se le añadan otras reformas. Tom Loosemore, director de una organización que financia a sitios en la web para que utilicen la información del gobierno británico, dijo que es esencial que "aquellos que creen en una sociedad saludable y positiva muevan el trasero y produzcan servicios fantásticos en esa dirección".

Loosemore cree que todavía hay mucho camino por recorrer antes de aprovechar de lleno el poder de los datos públicos. "Todavía hay que ver cómo se desenvuelven las cosas, pero el dique se ha quebrado", sentenció.