martes, 3 de mayo de 2011

No a la detención de Rachid Nini

Es estos momentos históricos de revueltas árabes y tiempos difíciles que atraviesa Marruecos como el resto del mundo árabe, viene el caso de la detención de Rachid Nini en el día mismo del atentado terrorista que golpeó Marrakech el jueves pasado, nadie, en estos momentos de grandes tensiones podría creer que las autoridades volvieran a condenar a periodistas y cometer los mismos errores del pasado.

El juicio del periodista Rachid Nini es político y su detención es injusta según el coordinador de su defensa Khalid Soufiani. Marruecos ya no puede volver atrás, no puede volver a intimidar o condenar a periodistas. El caso de Nini sólo tiene una explicación es una prueba contondente de que hay una corriente impulsada por unos grupos de conservadores que no quieren cambio por lo tanto se oponen arduamente a las reformas democráticas a las cuales se prepara el país, sabiendo que Marruecos puede conocer ciertos cambios – como lo había prometido el rey el 9 de marzo pasado en su discurso a la nación.

Khalid Soufiani, coordinador de la defensa de Rachid Nini, iniciando la apertura de su caso ante los jueces, dijo: «O Marruecos sea una excepción o tendremos que seguir el modelo de Túnez, Egipto, Libia y Siria», indicando que « Todavía en Marruecos hay quien quiere pescar en aguas turbias, y no está a favor del cambio y no está dispuesto al diálogo». Lo que no favorece en absoluto lo que reivindica el movimiento de 20 de febrero que todavía cuenta seguir sus protestas pacíficas hasta el final.

Khalid Soufiani advirtió, en el curso del juicio del periodista, del prejuicio a la libertad de expresión y de prensa que tendría consecuencias nefastas para la nación. ¿A que no son conscientes de eso los que se meten en este sagrado derecho?

Rachid Nini es el periodista más leído de Marruecos. Las columnas de opinión que escribe y publica diariamente en el periódico más leído del país, columnas de información y opinión críticas con ciertas esferas cercanas al entorno del palacio, como son críticas también con “el clan Al Fasi” grupo familial muy influyente en la economía y la política de Marruecos; columnas muy apreciadas y seguidas por los miles de lectores que siguen el diario Al Massae. En las marchas populares del 1 de mayo el pueblo entre sus reivindicaciones diversas pidió la liberación de Rachid Nini.